5 abr 2009

WOW, entro al blog y veo que me estan por cortar la cabeza!!

jajajaja pacieeencia chicas!! Ando estudiandooo! Y ahora me retiro para ir a rendir un parcial.. Solo eso.. jaja



Sin antes dejarles un poco mas de Doomed Love obvio.. jajajaja
Que no se me despayen o que.. =)





Cap 21


Yo estaba en el más absoluto silencio mientras paseábamos por la ciudad en aquel fin de tarde.
Michael me había pedido que le mostrase la ciudad para y yo, inconscientemente o masoquistamente había acabado llevandolo para los mismos sitios que había estado con Rob meses atrás.
Y esto sólo me dejaba peor todavía. Porque, yo me di cuenta que en vez de estar feliz por estar con mi novio que no vía hace meses, yo no paraba de pensar en otro hombre.
-Kristen, cuál es el problema?
Yo oí la voz de Michael me llamando, cuando estábamos sentados en el café de la misma librería que Rob había comprado Doomed Love.
-Problema? - dije distraída
-Estas extraña. intenté ignorar que sólo yo estoy hablando y tu finges que esta oyendo, pero creo que esto ya esta se volviendo ridículo.
-Perdoname... yo... estoy con cosas de la grabación en la cabeza.
- nunca actuaste así antes. creo que tienes alguna cosa errada
Yo respiré fundo, pensando en lo que decir.
-Estas diferente– él continuó. - Diferente conmigo
quería decir “es impresión suya!” Sonreír y besarlo. Pero no hice esto.
Por qué él tenía razón. Algo había cambiado. Y yo ni me había dado cuenta hasta aquel momento.
Y yo me sentía triste con esto.
-Michael... nosotros nunca pasamos tanto tiempo separados, esto afecta cualquier relación
-Y es sólo eso?
Yo me encogi de hombros
-no sé... Yo estoy medio confundida últimamente.
Él aseguró mis manos
-Estas grabaciones ya están terminando. Entonces podemos quedar juntos de nuevo, va a ser todo como antes, lo prometo.
Yo sonríe
quería creer en él. Pero no sabía si sería posible.
Cuando salimos para la calle él me encaró
-No me quedar hoy. Tengo que grabar mañana por la mañana
-Esta bien – yo concordé.
En otros tiempos yo quedaría arrasada, pero en esta altura del campeonato, yo me sentía aliviada.
Él se aproximó y me besó.
Yo lo abracé, luchando para encontrar aquel sentimiento perdido dentro de mí.
Pero no encontré nada.
aquella noche, yo no consegui dormir.
Yo cogí el libro que Rob me había dado y llei entero.
El amor tiene infinitas posibilidades...
Yo no podía estar apasionada por Rob, podía?
De que otra forma explicaría los desvaríos que venía cometiendo últimamente?
cerré el libro y lo eché lejos.
no quería estar apasionada por él. No podía.

Al día siguiente, yo no tenía escenas con Rob. Menos mal.
Esto me ayudó a clarear la mente.
Ok, no clareó totalmente, pero yo me sentía mejor en el fin del día. Casi normal.
Pero mi supuesta paz no duró mucho.
Al día siguiente muy temprano, allá estaba él.
Una mezcla de sensaciones pasó por mí como un rayo. Claro que yo estaba con miedo de encararlo después de todo.
Pero lo peor, y la más atemorizadora de las sensaciones, era darme cuenta de la falta horrible que yo sentía de él.
mordí los labios, mi corazón parando de golpear por algunos segundos. Él me encaró del otro lado del set y sonrió. Aquella sonrisa torcida matadora.
Mis pies se habían movido como si fuesen una parte fuera de mi cuerpo y cuando gire estaba frente mio.
-Hola Kristen
-Hola – dije con la voz sumida.
Y entonces él dijo la última cosa que esperaba oír
-Perdoname por aquello en el tráiler
Lo mire sorpresa. Él estaba pidiendo perdón? Sí, lo hacia. Entonces por qué yo estaba mal?
Que queria decir entonces? Que el “todavía no acabó, Kristen” no existía más?
me sentí peor todavía.
Respiré profundo, buscando una respuesta coherente dentro de mí.
-Esta bien – fue sólo lo que consegui decir, con la voz más sumida todavía, mirando a todos lados, menos a su rostro.
Cierto. Justamente lo que yo temía que ocurriera. Había quedado un clima raro entre nosotros.
Rachelle pasó a pocos metros de nosotros y dio un adiós. No para mí claro, probablemente para él.
Me mordí los labios hasta que casi sangraron y en aquel momento deseé con todas mis fuerzas que el tiempo pase rápido y aquellos días en Oregón terminasen de una vez. ahí nosotros no nos veríamos más. Al menos no como ahora. Y yo quedé triste con este pensamiento. Y sin que tuviese el menor control, mis ojos se llenaron de lágrimas traicioneras y ridículas. Yo guiñé
-necesito... retocar mi maquillaje – hablé intentando alejarme, pero Rob aseguró mi brazo
- necesitamos hablar

Yo aclare mi garganta
-No creo que tengamos alguna cosa de que hablar todavía Rob
-Sabes que si. De nada sirve quedar con este clima.
-Lo sé – acabé concordando – pero no ahora, por favor... no puedo ahora
-Michael todavía esta contigo?
sacudí la cabeza, con más ganas de llorar todavía. Hablar de Michael me dejaba mucho peor conmigo misma.
-No, se ha ido.
Él me soltó muy serio
-Lo siento mucho.
lo mire intentando entender lo que él quería decir.
Él sentía mucho que Michael se haya ido? Aquello era raro. Pero, sinceramente, no entendía nada más.
Yo me encogi de hombros
-No tenia ganas de tenerlo aqui
-Creí que lo querías aqui
-Ya no sé lo que quiero – confesé y sin conseguir más encararlo, me alejé.
Trabajamos juntos por todo el día en silencio. Era muy raro. Era doloroso. Tenerlo tan cerca y a la vez tan distante.
Las grabaciones duraron buena parte de la noche y cuando acabó yo me sentía horrible físicamente y emocionalmente.
Fui para casa y tuve tiempo sólo de sacar la ropa y dormir.
Cuando desperté, quedé mirando la lluvia fina que caía por la ventana y me acordé que hoy era oficialmente el último día de grabación.
Deberia ser un alivio, pero yo sólo sentía tristeza.
Me arrastré para la ducha, intentando tener ánimo.
Cuando abrí la puerta para salir, paré aterrorizada al ver el coche de Rob en la puerta de mi casa.
Él salió del coche y vino hasta mí, indiferente la lluvia fina que caía.
-Que haces aqui? – indagué con sorpresa. Feliz. Oh Dios. Yo estaba feliz por él estaba allí. El gorrito negro despreciable en los cabellos y aquella sonrisa en el rostro. Y entonces sonríe también.
sentía en el fondo de mi corazón que cuando nosotros sonreíamos así, era como si nada alrededor existiese. Y entrábamos de nuevo en el nuestro mundito particular.
Nada podría ser más perfecto.
-vine buscarte – dijo sencillamente
-Ok – respondí, como si fuese la cosa más natural del mundo él estar allí en mi puerta a aquella hora de la mañana.
Él aseguró la chaqueta que vestía sobre mí mientras corríamos hasta el coche y abría me abrió la puerta para entrar.
Cuando se sentó en la parte del conductor y dio partida, se giro y sonrió para mí y sentí un aprieto en el pecho.
Hoy era el último día.
Recordarme de este hecho me dejó depresiva de nuevo. Pero yo luché contra aquella ola de amargura que quería dominarme. no iba a llorar. Ni lamentarme.
Porque hoy era mi ultimo día como Bella Swan y yo lo aprovecharia.
Llegamos al set y fuimos a arreglarnos para la grabación y cuando nos reunimos nuevamente había una atmósfera diferente entre nosotros. Era casi saudosista. Por qué sabíamos que sería la última vez.
La mañana pasó rápido. Y cuando estaba en mi tráiler, él apareció
sentí cierto miedo. Miedo de que aquella calma fuese rota, recordandome que había sucedido las últimas veces que él había estado en mi tráiler.
Pero él sólo entró y sentó a mi lado
-Vas a hacer algo hoy por la noche?
Yo prendí la respiración. Oh Dios.
Y ahora, que le respondia? La razón decía para acabar con aquel desvarío ahora mismo. Pero yo no andaba oyendo mucho mi razón últimamente.
-Nada.
Él sonrió
-Los chicos van a reunirse para celebrar el fin de las grabaciones
Ops. Como así “ Los chicos”?
Yo luché para controlar mi decepcion
-Cierto. Ya esperaba algo asi – hablé con una sonrisa amarilla.
-pero yo creo que debíamos hacer algo. Sólo tu y yo.
Mi corazón definitivamente sufrió algún daño serio en este momento
Yo lo mire, la respiración presa en la garganta.
Por un momento nosotros sólo nos miramos y entonces él sonrió de perfil, los dedos pasando por los cabellos, desordenando el peinado de Edward.
-Por las noches improductivas
Y yo supe que no podía dar otra respuesta
-Sí, una última noche improductiva.
Yo todavía sonreía cuando él se levantó y salió de mi tráiler.
ya estaba mal ahí mismo. Una última noche con él no iría a sacar pedazo.
porque no iba a pasar nada. Nada.
Esto era cierto para mí.
Yo no iría a enrollarme todavía más.
El día pasó rápido. Al fin yo corrí para mi tráiler y cuando salí Niki me abordó.
-vas con nosotros?
-No
-Por qué no?
-Por qué no estoy con muchas ganas de celebrar. Estoy cansada y mi vuelo ya sale mañana.
-Que pena.
Ella me abrazó
-Nos vemos en Los Angeles, entonces
-Seguro
Yo corrí para casa y quedé esperando.
Arriba de mi DVD todavía estaba la película de Marlon Brando
La puse y me quedé viendola. Cuando la vi por primera vez no tenía noción de como mi vida iría a parecerse un día con la vida de Jeanne.
La película acabó y yo estaba llorando. Enjugue las lágrimas ridículas.
Que iria a hacer ahora? Quizás no debiese salir con Rob.
Pero entonces el timbre sono. Y no pude pensar en nada mas.
Era nuestra última noche improductiva y yo iría a vivirla.
Sere Jeanne por última vez.
Él sonrió para mí. Sin el gorro, los dedos pasando por los cabellos desordenados .
Yo sonríe también
-Hola extraño.

El extendió la mano y yo la cogi.
-Donde vamos?
-Ya veras
entramos al coche y el manejo por algún tiempo entonces yo reconocí el lugar cuando él paró, a pesar de la oscuridad. Estábamos en el prado.
Yo reí
-Creo que yo sabía que vendríamos aquí. Pero la pregunta es: porque estamos aquí?
-No te gusta de aquí?
-Sí, me gusta – yo abracé mis rodillas junto al cuerpo, virando para mirarlo
-Pero esta frío hoy. Y lloviendo
-No necesitamos salir de aquí
Él puso un Cd y lo reconocí como el mismo que Niki tenía me regalado
-Niki te dio uno también? – hablé medio encelada
Él rió
-Creo que se lo dio a mucha gente.
Yo mordí los labios
-Lo que hay entre tu y Niki?
Quizás no debiese estar arruinando mi última noche en su compañía con este tipo de pregunta. Pero tenía que saber. Porque esta también era la última vez que podríamos hablar de estas cosas.
Él se encogio de hombros
-Nada. Ella es mi amiga
-y Rachelle también?
Él sonrió y me miro
-Tu tuenes novio Kristen, porque te preocupa esto?
Ok, aquella la había merecido.
respiré profundo
-Tienes razon. No tengo derecho a hacerte esas preguntas
-Te gustaría tenerlo?
Mi corazón se aceleró.
Si me gustaría tener algún derecho sobre él? Yo nunca me había detenido a pensar en eso.

Era algo prohibido para mí. No cabía en nuestro tipo de relación.
Pero aquello sonó muy bien en mis oídos. Demasiado bien
- no sé – respondí finalmente – creo que no es una pregunta admisible de momento
-me gustaría tener..
-¿Qué? – indagué con la respiración presa en la garganta.
-derechos sobre ti.
Yo solté la respiración despacio.
No era así como yo había planeado todo. Pero las cosas estaban rolando a mi vuelta sin que yo tuviese control desde hace tiempo.
Nada en lo que se refería a Rob tenía algún control.
-Yo tengo novio Rob – hablé y en mis propios oídos la voz salió con un cierto pesar.
Porque existía una parte de mí que gustaría que las cosas fuesen diferentes. Que no hubiese pasado nada entre nosotros.
-y esto es permanente? – él habló con una cierta ironía.

Pero no era una ironía cualquiera. Era una ironía adorable que era sólo de él.

él sonrió. sabiendo de la gravedad con la que estábamos hablando.
Yo me sentía ligera. Por qué estaba sola con él. Y cuando nosotros estábamos solos yo podía hacer lo que quisiese.
-Tu quieres ¿qué? Que yo lo deje para estar contigo? – las palabras sencillamente salieron de mi boca
-Por qué no?
-Por un millón de razones
-Cita algunas..

-Tu vives en Londres
-Sabes que estaré en LA por el momento
-sales con muchas chicas Rob. nunca podría soportar eso
Él rió y yo continué
-y no vengas a decir que no es verdad y eso... esto sólo va a empeorar contigo aquí. Yo... no sé soportar esto. Yo soy... provinciana.
-Sabe que no es asi
-Si lo soy. Yo necesito a alguien... Como Michael
Sí, ahora la verdad se formó en mi mente.
Era esta la cuestión. Yo no conseguiría soportar a Rob.
Por esto luchaba tanto en admitir lo que sentía. Porque era demasiado fuerte. Demasiado intenso
Como nunca fuera y nunca sería con Michael. Michael era seguro. Rob era una aventura.
Y dolor.
Yo sencillamente no conseguía soportar todo aquello. Por esto yo estaba huyendo.
Y no podría cejar.
Mi corazón se apretó de dolor cuando yo supe lo que había decidido.
-Entonces ya tomaste una decisión
-Ya – dije con un hilo de voz
Yo gire para el vidrio.
Habría tristeza más grande que aquella? Yo seguro nunca había sentido nada parecido. Era como estar siendo rota en mil pedazos.
Pero a la vez me sentí en paz. Porque yo sabía lo que necesitaba hacer. Yo necesitaba decirle adiós.
Tenía que ser como Jeanne.
-No pienses que fue fácil Rob... – hablé finalmente, rompiendo el silencio dolorido entre nosotros.
Él me arrastró y yo acosté la cabeza en su hombro.
Los dedos acariciaron mi brazo lentamente
-Jeanne y Paul, eh? - dijo contra mis cabellos y yo reí
-Sí, Jeane y Paul
Quedamos así por horas asi y entonces yo me desvencijé de él
Y arranco el auto
Pero su mano buscó la mía y yo no me opuse
-Quieres entrar? - pregunté cuando llegamos a mi casa. Sabía muy bien en lo que esto implicaba o no lo sabía?
Pero yo lo quería cerca de mí hasta que no restase más ningún tiempo para nosotros
Él no necesitó responder.
Sin decir nada entramos.

pude sentir su presencia atrás mio, los dedos deslizando despacio por mi brazo, sus labios en mis cabellos y cerré los ojos, gire y mirando sus ojos verdes que nunca pararían de deslumbrarme.
Cogí su mano y lo llevé a mi habitación. Lo encaré con los ojos tristes y me saqué la blusa.
Todo lo que necesitaba en aquel momento era de su presencia. Nada más.
Sus dedos tocaron mi rostro, circundaron mis labios, y los besé, uno a uno, antes de quedar en las puntas de los pies para besar su mentón cuadrado, aspirando su olor único, que adentró de mi nariz , e esparcieron por mi corriente sanguínea, saliendo por mis poros. El calor se esparcia por mi sangre como una fuerte droga, drenando mis fuerzas.
Yo sencillamente recosté mi cabeza en su hombro, sintiendo sus labios en mis cabellos y sus manos deslizandose por mi espalda.
Y de golpe sentí unas ganas inmensa de llorar. Y fue lo que yo hice. Silenciosamente.
-Shh... – él susurró en mi oído antes de asegurar mi rostro entre las manos y besar mis párpados cerrados, mi cara, mis labios y el dolor fue pasando para quedar sólo el calor generado entre nosotros. Él me puso en la cama, acostandose a mi lado, trayendome más cerca, las manos en mis caderas y yo subí los brazos para enterrar los dedos en los cabellos maravillosos, la punta de mi lengua contornó sus labios, para besarlo con más fuerza. Suspirando entre los besos mojados que llenaban mi boca, mis dedos migraran, abriendo los botones de su camisa, para espalmar la mano en el pecho caliente, sintiendo su corazón golpear en el mismo ritmo alucinante del mío. La llamada entre nosotros era imposible de explicar, pero ella estaba allí, esencial, desde el minuto en que él había abierto aquella sonrisa para mí. Yo debía saber que estaba perdida. Como Jeanne en el último tango en París yo me permitía vivir en un mundito particular, donde sólo existía él y yo y nadie más. Y pensando así, todo pareció tan cierto de golpe.
Todas las pequeñas cosas que compartimos, como la tal promesa sobre midnight sun que hasta hoy yo no sabía que se trataba
-Nunca me dijiste que era lo que querías a cambio de que yo leyera midnight sun – dije contra sus labios de repente
Él levantó la cabeza y sonrió haciendo mi pulsación acelerar
-Acaso no es obvio ?
-No serias tan cara dura para pedirme a cambio que me acostara contigo!
-Esta bien. Yo te iba a pedir que te casaras conmigo.
Yo carcajee y él rió también
-No me estas tomando en serio – hablé mientras él giraba sobre mí
-Porque lo dices?
-porque probablemente esta será mi última oportunidad de preguntar
-Estas hablando como si nunca nos veremos.
-Sabes lo que queiro decir.
-vamos a dejar esta negociació abierta entonces
-no sé si estoy de acuerdo con esto
-yo concordé con tus términos Kristen. Sólo concuerda con los míos - dijoen mi oído y suspiré. Era difícil pensar coherentemente cuando él hablaba así tan cerca de mi piel.
-Tienes una manera muy buena de persuadir las cosas Rob
Él rió contra mi cuello, los dedos deslizando despacio por mi espalda
-no soy lo suficientemente persuasivo lpara convencerte de que te cases conmigo
Yo reí
-realmente no
Sus labios mordisquearon mi oreja
-cásate conmigo
-no – yo ríe y sus labios deslizaron por mi cuello. Muy persuasivos a propósito.
-cásate conmigo Kristen – él habló contra mi piel y yo cerré los ojos
-No
-cásate conmigo, Kristen – mordió mi hombro
-no... - jadeé
-cásate conmigo Kristen – yo sentí las palabras contra mi pecho
-no... - ahora mi voz no pasaba de un susurro trémulo y él rió contra mi piel febril, cerrando los ojos yo lo arrastré y erguí la boca en dirección a él, los dedos calientes recorrieron mi piel, quemando por donde pasaban y yo dejé que él me desnudara, y estremecí al sentir la respiración caliente nuevamente contra mi cuello, mis pechos, mi ombligo.
Una expectativa dulce y urgente se apodero de mí, cuando nuestras pieles desnudas se tocaron por último. El aire se volvió enrarecido y mi mente se desconectó del mundo cuando lo sentía dentro de mí, la mirada presa en mi, hasta que todo explotara a mi alrededor.

-Kristen?
Su voz me llamó en la semioscuridad de mi cuarto. Yo abrí los ojos para encontrar los de él mirandome.
Yo no me arrepentía. Fue el primer pensamiento coherente que me tomó.
Como podría arrepentirme? Habría mucho tiempo para eso después. Cuando él estuviese lejos de mí.
Pensar en esto me llenó de angustia.
Él intentó alejarse, pero yo le aseguré con fuerza
-No, quedate – pedí
Él recostó la cabeza en mi pecho y yo me permití, quizás por última vez, pasar mis dedos por los cabellos desordenados. Y me dormi


Cap 22 DESPEDIDA


Yo desperté con el ruido de la lluvia. Un brazo caliente me aseguraba junto a un cuerpo igualmente caliente.
Por un momento yo sólo me permití quedar allí, entre sus brazos, sabiendo que nuestro tiempo había acabado.
Yo abrí los ojos y me desvencijé de él, sintiendo el frío de la mañana en mi piel.
Pero antes que consiguiese salir de la cama, él me arrastró de vuelta
-No vas a librarte de mí tan fácil, Kristen – dijo en mi oído y yo cerré los ojos, luchando a contrapelo de olvidar todo lo que yo había dicho y quedarme allí.
Pero no podía.
-No hagas las cosas mas difíciles de lo que ya son, Rob, por favor – pedí casi con desesperación en la voz.
Por un momento, él no hizo nada, pero entonces me soltó.
Yo me alejé sin mirar atras. Me encerre en el baño, me apoyé en el lavabo para no caer.
Pero no podía quedarme allí para siempre, entonces me vestí con una ropa que estaba echada por ahí y desatranqué la puerta.
Él estaba vestido, gracias a dios. Yo no necesitaba nada que me recordase a la noche anterior.
Lo que necesitaba en este momento era de todo mi alto control.
Él sonrió para mí, pero era una sonrisa triste. Y yo no consegui sonreír de vuelta esta vez.
caminé lejos de él, sabiendo que él me seguiría y abriría la puerta.
El viento frío de la lluvia me alcanzó, pero no era mayor que el frío dentro de mí, al verlo acercarse, quedando en frente.
Yo lo mire sin saber que decir o hacer. Sólo quería que él fuese rápido.
Antes que yo hiciese alguna cosa de la que iría a arrepentirme después.
Como pedirle que se quedese.
Él vaciló. Como si tampoco supiese como actuar
Y entonces nosotros reímos, hechos dos idiotas.
Y mi corazón quedó menos pesado por saber que yo todavía podía reír con él.
Rob pasó la mano por los cabellos, antes de coger su caja de cigarrillos
Y yo hice una mueca
-viejos hábitos? - indagué
-algo así – él respondió mientras encendía el cigarrillo y entonces me miro - quieres que te lleve hasta el aeropuerto?
Yo quería mucho más que eso, claro. Mucho más alla de lo que sería bueno para mi sanidad, pero sacudí la cabeza negativamente
-mejor no
Él se encogio de hombros, el humo del cigarrillo entre nosotros, los ojos escrutando mi rostro y yo perdí la respiración cuando él se aproximó de golpe, sus labios tocando los míos.
Fue muy intenso y muy rápido.
Él sonrió al alejarse
-viejos hábitos – dijo
Yo reí para no llorar. Literalmente
-si... algo así
-Cuídate Kristen
Él sonrió una última vez para mí antes de entrar al coche
Yo vi el coche alejarse, sintiendo mi corazón roto.
Yo fui lo suficientemente estúpida al obsesionarme con el. Y ahora tendría que convivir con eso.
Porque yo había hecho una elección. Y no podía volver atrás.
Rob era sólo una fase en mi vida. Y iría a pasar.
Eso esperaba.



3 comentarios:

  1. Wow!! no tengo palabras...
    Y ahora? que pasa en LA?
    cuelga más porfavor siempre nos dejas en lo mejor.
    pon otro porfa porfa porfa...
    besos

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  2. wow te juro ke estoi fascinada con tu historia. yo soy de chile y de casualidad encontre tu blog y me encanto, es el mas completo ke he visto, y cuando vi la historia comencé a leerla y me volvi una adicta ke keria mas, de inmediato me puse a imprimirla, la lleve al colegio para mostrarsela a una amiga, se puso a leerla y lo unico ke keria era sacrle fotocopia, despues se puso a leer otra compañera y no podia parar, y yo lo unico ke keria era leer, mas encima la profesora de matemática no dejaba de pasearse po la sala y no podia seguir leyendo si hasta me amenazo con kitarme las hojas si no las guardaba jajaja vieja de mierda me tenia aburrida... mm bueno, espero ke te kede mas tiempo para seguir escribiendo por ke te juro ke voi a seguir imprimiendo tu historia hasta ke la acabes..
    ok cuidate muxo y ke estes bien.
    Carla

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  3. ola pero quiero preguntar algo
    !!dond estan los cap 23,24,25!! por favoooorrr dime q me faltan esooooosss siiiii

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