18 may. 2010

Nuevo póster de Eclipse

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FANFIC: Nuestros días sin luna

― 2 ―


Billy había enviado a Jacob por mis cosas, ya me había explicado todo en el interín y me había hecho prometer que no le revelaría nada a Jake, que me acompañaría en lo que él llamaba: “el viaje”.
Estacionada frente a la Comisaría de Forks pensaba en qué le diría a Edward… en cómo sería capaz de no aferrarme a sus brazos como la única cosa que realmente importaba, todo el rollo que me había informado Billy estaba sacado de un libo de ficción… ¿cómo que eran “hombres lobos”? ¿cómo que tenían un tratado por el cual los Cullen no podían lastimar a los humanos, so pena de terminar ajusticiados? ¿cómo que debía marcharme para evitar que la tribu entera se convirtiera en licántropos y acabaran con ellos?
Esto era una locura, yo era una adolescente torpe de recién cumplidos 18 años y la majadería de historias de monstruitos nunca habían sido de mi predilección. ¿Podía tener tan mala suerte para estar enredada con dos historias tan atípicas?
―Es hora Bella. ―me instó Billy.
Tragué saliva con tanta dificultad que temí ahogarme, pero enfilé directo a la celda de Edward sin siquiera saludar cortésmente a papá.
―Déjame hablar con él… será una despedida breve.
Charlie no opinó, todavía no le cerraba el hecho de que hubiera denunciado al hombre que un día antes era mi vida, para que él lo mantuviera preso… y lo que era peor… tampoco podía decírselo. Edward me miraba desde la celda con la mirada sombría, yo sabía perfectamente que él podía dejar su encierro con apenas proponérselo, pero seguía allí, tal vez esperando alguna explicación mía. Mi padre miró severamente Edward pero asintió, dejándome a solas con él.
―Te he denunciado…
―Ni que debas decírmelo… creo que me he dado cuenta.
―Te he denunciado… ―continué― porque lo que pasó la otra noche me demostró que no está bien que estemos juntos. Eres un riesgo para mí y después de haber visto tan de cerca lo monstruosos que pueden llegar a ser, no creo estar preparada para dejar de ser… lo que soy. Sólo vine ahora a despedirme de ti y decirte que este tiempo que he compartido contigo ha sido bueno… que quedará guardado en mis recuerdos como una de las mejores etapas de mi vida… pero es como la infancia, no podemos ser eternamente niños y este es el punto final.
Las palabras me salieron atropelladas, como si yo misma necesitara convencerme de ello para no claudicar. Prefería morir del dolor de no estar con él, a saber que una jauría de lobos lo destrozaría… debía hacerlo, y debía parecer real.
―No te entiendo Bella… era yo quien no quería que mi mundo te lastimara.
―Sí… y yo fui tan torpe que me dejé llevar por un par de sueños adolescentes en los que el amor puede con todo… es mentira Edward, Julieta murió… jamás se quedó con Romeo… y yo no pretendo ser Julieta, tengo mucho que andar aún.
Esquivé su mirada, intentando no ser tan obvia sobre mi propio dolor, sobre la estúpida necesidad de lastimarlo tanto para que cerrara el capítulo sobre mí y continuara con su vida eterna. “Qué paradójico”, pensé. “Te amo Edward Cullen, nadie podrá amarte como yo, pero no seré la causante de tu muerte…”, eso era lo que quería gritarle… y sin embargo terminé:
―Vuelvo con mi madre… espero que estés bien. Retiraré la denuncia en cuanto mi avión pise tierra en California.
Dí media vuelta y salí de la comisaría sin mirar atrás, hubiera dado mi vida por besarlo por última vez… pero hacerlo significaba quebrarme en ese mismo instante y echarme atrás.
Charlie me miraba más que confundido, y era obvio que Jacob y Billy ya habían hablado con él, inventando alguna historia.
―Por favor suéltalo cuando me haya ido. He sido una torpe al hacer la denuncia pero no quería tenerlo cerca pidiéndome perdón. Regreso con mamá… te quiero Charlie.
Jacob me siguió sin hacer preguntas y yo mantuve la mirada pegada al camino hasta que llegamos al aeropuerto, sin nada más que tres valijas a medio llenar y un corazón totalmente roto.
―¿Estás bien? ―preguntó, después que el avión había despegado y todo el mundo se preparaba a dormir.
―No, pero eso no importa.
―Mira… supongo que estarás mal y todo eso… pero al menos tú sabes que pasa… yo sólo fui “obligado” a acompañarte.
Suspiré… ¿también eso? O sea, tenía niñero, menor que yo, y encima ni siquiera conocía la historia?
―Puedes volverte, no necesito niñero… y menos aún obligado.
―Hey… párale… yo no he dicho eso. Es sólo que es frustrante que tú sepas cosas que mi padre no quiere decirme.
―¿Cómo qué por ejemplo?
―Como porque me hizo salir de la cabaña… o como porqué debíamos irnos inmediatamente… o como porqué de pronto pasa más tiempo con Sam que es un extraño, que con su propio hijo…
Jacob estaba liado. Y lo peor era que tenía razón estar algo molesto. Paradójicamente yo también estaba liada, pero no podía hacer nada para darle luz, primero debía tratar que la oscuridad de estar sin Edward no me tragara a mí.
―Tu al menos sabes a donde vamos… a mi no me lo dijeron.
Jacob me miró sorprendido… pensé que si… yo tampoco lo sé, sólo me dijeron que tú tendrías las instrucciones.
Ambos saltamos por mi bolso de mano, había sido lo último que Billy me dio… y efectivamente… ahí estaba… una carta para mí, de Rosalie… y una carta para Jacob, de su padre. Los dos nos miramos con la misma idea en la cabeza, poco importaba que nos hubieran prohibido “socializar” el problema, ellos nos estaban dando partes de la película y nosotros necesitábamos unirlas.
Todos dormían a nuestro alrededor cuanto tomé mi carta y la leí en un susurro, dejando que Jake se pegara a mi costado lo suficiente, como para poder leerla también.
“Bella, ya te he pedido perdón por lo que estoy haciendo… sé que nunca hemos sido buenas amigas y que piensas que no deseo que formes parte de mi familia… tal vez de esta manera entiendas que no es así, te he envidiado en ocasiones… pero precisamente porque como humana puedes acceder a cosas que yo jamás tendré... nunca podré verme rodeada de niños, ni envejecer con la conciencia tranquila esperando ir con Dios. Soy un monstruo Bella, un ser sediento de sangre que debe matar… y no estoy feliz de ello…”
Jacob interrumpió.
―La rubia está de la cabeza, necesita un loquero.
―Cállate Jacob. ―le amonesté y continué.
“… Lo único que hoy puedo hacer Bella, es tratar de vivir lo mejor posible con lo que tengo… y tengo a Emmet… a Carlise y Esme… a Alice y Jasper… y a Edward… nosotros “SOMOS” una familia y no tengo vergüenza de decirte que es por lo único que aún no terminé con mi vida… si tu amas realmente a Edward lo comprenderás. Alice tuvo una visión, una que representa para nosotros la aniquilación de nuestro aquelarre y conoces hasta qué punto ellas pueden ser reales, y los quileutes me han confirmado lo que Alice vio: lobos… no me queda otro camino que proteger a mi familia Bella. Tal cual lo harías tú. Sé bien que no dejarías que Carlise o Esme murieran por tu culpa. He dispuesto todo para que ustedes se vayan a Sudamérica… tengo conocidos allí que te guiarán y he abierto una cuenta bancaria a tu nombre con dinero suficiente como para poder vivir más que bien, no debes preocuparte por eso, haré depósitos mensuales para que tú y tu amigo se encuentren bien. Una amiga ha hecho los contactos necesarios para que aborden un avión a Rio de Janeiro ni bien bajen al aeropuerto. Perdóname Bella, sé que querías que las cosas fueran distintas… pero Edward ha sufrido bastante para ver como su familia queda reducida a cenizas.”
Cerré la nota después de asegurarme que Jacob la había terminado de leer y suspiré como si en el pecho me quemara algo impidiéndome respirar. Él me miró suplicante y vi que sus manos temblaban sosteniendo la carta que Billy le había dado a su vez.
―Dime que lo que pienso no es verdad.
―¿A qué te refieres Jacob? Mi humor no está para obrar de traductora.
―Los “Fríos”… la historia de los “Fríos” es cierta?
No supe que responder, sentía la ausencia de Edward como un agujero en el pecho y las palabras de Jacob me hacían sentir como si debiera tratar al amor de mi vida como una “cosa” y no como el ser que más adoraba sobre esta tierra.
―Y si lo es qué?
Jacob rasgó su propio sobre sin poder creer aún lo que pasaba.
“Jacob, hijo mío… sé que te he ocultado cosas últimamente… que no he sido lo suficientemente claro y te he tratado como un niño tal vez. Pero hoy debes ser un hombre. Hoy deber serlo por tu pueblo, porque te necesitamos como en un tiempo hemos necesitado a nuestro gran ancestro Taha Aki. Los Fríos han vuelto, y con ellos la obligación de nuestra raza de proteger el tratado… y el sufrimiento y sacrificio que conlleva esto para los elegidos. Hoy el pueblo está protegido hijo, pero no necesitamos más sacrificios… tu abuelo ha sido el lobo alfa de la última generación y hoy Sam lo es. Yo debo protegerte como padre, y debo proteger a mi tribu también. No vuelvas hijo mio, mantén protegida a Bella para impedir que vuelva también, su conversión provocará una guerra y si sigues aquí también tú te convertirás… es una realidad que sólo puede haber un alfa y no quiero verte pelear por ese lugar. Quizá no entiendas mucho de lo que te digo hoy, y lamento no haber podido hablarte antes también… pero respeta mi decisión y la del Consejo. Conserva la paz y confíate a los espíritus.”
―Guau… bienvenido al reino de los desterrados. ―Le dije al terminar de leer, segundos después que él.

Robert en LA

Aquí les dejo otra foto de Roberte en LA, en la filmación de ‘Waters for Elephants’, así que este es el look de ‘Jacob’ el personaje de Robert en la película.

Corte de Pelo para Robert


Robert Pattinson se cortó el pelo... Si no has visto ninguna de las dos entregas de la saga Twilight, o si te da lo mismo lo que pase con el actor inglés, sería imposible que entiendas que esto es noticia.
Las fans víctimas de la "Robsession" amanecieron el lunes con la mala noticia de que la cabellera cuidadosamente despeinada del actor —uno de sus mayores atractivos— fue recortada para adaptarse a un nuevo papel en la carrera del intérprete de Edward Cullen en Twilight.
Según informó el sitio USmagazine.com, la trasquilada se debe al nuevo papel de Rob Pattz en la película Water for Elephants, en la que comparte créditos con Reese Witherspoon.
"El corte es corto a los lados y un poco más largo arriba", informó una fuente no identificada a US. PAttinson se dejó ver con una gorrita, aunque se alcanzaba a notar el cambio delook.
Pero que no les dure el luto, fans. Cuando menos se den cuenta ya el pelo le volvió a crecer al ídolo.

Un propuesta forzosa


El actor, 24 años de edad, Robert Pattinson, dijo a USA Today que temía hacer la escena en donde le pedía matrimonio a Kristen Stewart. ’La primera vez que leí el guión, pensé, ‘Esto es imposible’, sostuvo Robert Pattinson. Asimismo, declaró que fue incómodo declararle su amor a Bella de la manera antigua como Edward Cullen tenía que hacerlo. ‘Es muy serio. Convencí finalmente a los productores que se puede interpretar con un poco de conciencia a un personaje de ficción. No estoy tratando de ser parte de una novela gótica’, remarcó Robert Pattinson. Sin embargo, Robert Pattinson admitió que se sorprendió gratamente cuando vio el corte final. ‘Parece diferente cuando lo ves’, contó.

Immortals


Le dejamos unas fotos de la película Immortals, del director Tarsem Singh, que cuenta acerca de una guerra épica. En el elenco tiene a nuestro Kellan Lutz, además de Mickey Rourke, , Isabel Lucas, John Hurt y Freida Pintoentre otros. En esta entrada las primera fotos. El estreno es para el 11 de noviembre del 2011.