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3 may 2009

NOCHE SIN LUNA - ULTIMA PARTE

Votación

Fortaleza, Fortaleza era lo que, presuntuosa y petulantemente, presumía poseer. Y Claro, ¿Quién a simple vista y buen juicio podría dudar de ello?... Yo, un vampiro, cien veces más fuerte que un elefante, 1000 veces más rápido que un leopardo. Peligroso y temido, Magnánimo y Atractivo…. ¿Quién podría siquiera figurar que, una humana… sencilla y tan frágil, podría superar con creces las expectativas de Fortaleza en un ser mitológico como yo?....... Cualquiera que no hubiera conocido a Isabella Swan.

Ella lo hizo, superando cualquier prueba impuesta, quedándose y soportando en silencio, sufriendo por dentro, fingiendo por fuera…. Ganándole al vampiro el juego de supervivencia.

Bella continuó con sus rutinas diarias. Yo no pude ni siquiera crearme una.

Bella permanecía con Charlie, porque estaba consiente de que, a pesar de todo, el la necesitaba. Yo había abandonado a mi familia sin consideración.

Bella tomó medidas para sentirse mejor. Yo me hundí en mi propio dolor.

Bella logró sobrevivir…. Yo casi muero en el intento.

Me superaba en tantas expectativas, me sorprendí mucho más que cualquier otra ocasión ante sus declaraciones. Era una valentía y fuerza, que estaba seguro…. Iban más allá de los parámetros humanos… Tal vez era de ahí donde sacaba el valor para amarme y la voluntad de querer permanecer a mi lado…. La decisión y las descabelladas ideas para poder estar conmigo….

... Mira, descubrí que te recordaba con mayor claridad cuando hacía algo estúpido o peligroso... Recordaba cómo sonaba tu voz cuando te enfadabas. La escuchaba como si estuvieras a mi lado. En general, intentaba no pensar en ti, pero en momentos como aquéllos no me dolía mucho, era como si volvieras a protegerme, como si no quisieras que resultara herida…”

Tú... arriesgabas la... vida... para oírme...”

Montar Moto, Saltos en acantilado, Jugar con Licántropos…Era desesperado y estúpido, precisamente las cosas que le había hecho prometerme que nunca intentaría. Pero… ¿Cómo poder reclamarle al disparate que… irónicamente, le daba la fuerza para seguir viviendo? Y… ¡Por el amor de Dios!, todo esto era para recordarme, para sentirse conmigo.. ¡¿Cómo censurar comportamiento tan perturbador pero a la vez tan… maravilloso? No podía culparla. Yo incluso hubiera dado mi vida por tan solo escucharla en mis días de oscuridad…. Y claro, toda la culpa simplemente recaía en mí, por haberlo permitido.

—Tú me amas —dijo maravillada, como si aquella afirmación de tanta antigüedad, al fin la estuviera comprendiendo de fondo a fondo.

—Con todo mi ser—Y… por primera vez en 6 meses, sonreí de una manera triunfante y de sincera alegría

Tomé sus rostro entre mis mano, convencido de que ahora… esta vez no existiría duda en el profundo amor que siento por ella. Dichoso de recuperar mi lugar en su vida, uno que ella siempre guardaría solo para mi…. La Besé, como nunca antes lo había hecho; de una manera pasional, profunda y sincera, sin cuidados y tampoco limites…. A tal grado que yo mismo sentí vértigo de mis movimientos. Incliné mi frente sobre la suya, y me sorprendió el darme cuenta de que los dos nos hallábamos respirando entrecortadamente…

— ¿Sabes? Se te da mejor que a mí —susurré cortando el silencio.

— ¿Qué?

—Sobrevivir. Al menos, tú lo intentaste. Te levantabas por las mañanas, procurabas llevar una vida normal por el bien de Charlie, y seguiste tu camino. Yo era un completo inútil cuando no estaba rastreando. No podía estar cerca de mi familia ni de nadie más. Me avergüenza admitir que me acurrucaba y dejaba que el sufrimiento se apoderara de mí —esbocé una sonrisa recordando la ironía del asunto. Bella mucho más valiente que un vampiro—. Fue mucho más patético que oír voces.

Ella sonrió en un acto meramente inconsciente y de reflejo, como si estuviera satisfecha o aliviada de alguna situación. —Sólo una voz —me corrigió.

Me eche a reír por la sensación de orgullo y grata felicidad que esta situación me causaba, orgulloso por ser yo el portador de esa imaginaria voz… feliz porque me amaba… a pesar de todo y más de lo que yo mismo podría llegar a merecer. La apreté con fuerza a mi costado para poder guiarla hacia delante.

Este viaje nocturno, para mi… no era más que una excusa más para estar a su lado, y de…algún modo; Compensar a mi familia y permitirles convivir con ella de ahora en adelante…

…las intenciones de Bella me resultaban mucho más que remotas.

—Por cierto, que en este asunto tan sólo te estoy siguiendo la corriente —señalé con mi dedo la proximidad hacia la casa—. Lo que ellos digan no me importa lo más mínimo.

—Ahora, esto también les afecta a ellos—musitó frunciendo el seño. Me encogí de de hombros con fingida indiferencia. De una cosa estaba completamente seguro… Yo no tendría poder sobre aquella decisión en el caso de no ser yo quien efectuara la transformación. Bella conocía a la perfección mi opinión… Eso solo significaba una cosa; Por desgracia, Sería Carlisle el que tuviera la última palabra sobre el asunto.

Entramos por la puerta del porche de la casa y me encendí las luces. Bella miró a su alrededor entre impresionada y fascinada, supuse que era la añoranza no haber vuelto a esta casa o en tanto tiempo… o la prueba palpable de que; esta vez de verdad íbamos a quedarnos.

—¿Carlisle? ¿Esme? ¿Rosalie? ¿Emmett? ¿Jasper? ¿Alice? —llamé a mi familia de un modos natural, como si esto se tratase de una simple visita de cortesía.

Irónicamente, Carlisle fue el primero en llegar a nuestro encuentro —Bienvenida otra vez, Bella —sonrió—. ¿Qué podemos hacer por ti en plena madrugada? A juzgar por la hora, supongo que no se trata de una simple visita de cortesía, ¿verdad?

—Me gustaría hablar con todos ustedes enseguida si les parece bien. Se trata de algo importante.

Carlisle me miró extrañado y reprodujo una hipótesis. La semejanza que esta se me hizo a la visión de Alice en Volterra me hizo poner bastante tenso, traté de controlarme a mi mismo. Ahora no era ni el momento ni el lugar

Por tu expresión. Veo que si te trata de lo que me estoy imaginando Edward. Pensó con seriedad antes de dirigirse a Bella.

—Por supuesto. ¿Por qué no hablamos en la otra habitación?

Carlisle abrió la marcha por el cuarto de estar y dobló la esquina hacia el comedor al tiempo que encendía las luces. En el centro de la habitación se encontraba mesa oval de madera lustrada con ocho sillas a su alrededor; por un momento me estremecía. Fue en esta misma mesa donde se había discutido si Bella debía seguir o no permaneciendo con vida por el bien de toda la familia…

La analogía de situaciones me hizo querer sentir enfermo. Tendría que pensar en una manera de evitar esto, a toda costa y rápido.

Esme entró a la habitación para sentarse a lado de Bella y después de ella entraron el resto en una perfecta fila india. Carlisle se sentó a la derecha de Bella y yo a la izquierda. Todos tomaron asiento en silencio.

Alice, como era la esperarse, ya tenía idea de la razón para reunirnos ¡Por fin!, a ponerle fin a lo ridículo… Ignoré sus pensamientos. Emmett y Jasper, a diferencia de ella.. Aun no tenían ni idea de lo que estaba pasando. Rosalie solo se limitó a obedecer reglas Bueno… Ella, después de todo. No tiene la culpa, pensó después de mandarle una sonrisa tímida a Bella.

—Tienes el uso de la palabra—habló Carlisle para que ella iniciara.

Tragó saliva y su corazón comenzó a acelerarse de una manera frenética… Conocía perfectamente como a Bella le causaba pánico hablar en público o ser el cenero de atención; Tomé su mano por debajo de la mesa para infundirle confianza.

Creo que ya sé porque estamos aquí.

Te adelanto mi voto. ¡Absolutamente de acuerdo!

Si es lo que me imagino. Pues adelante… No hay nada que perder

Los miré de manera fiera, premeditándome sus opiniones… y por un momento, me percate de que Carlisle… a diferencia de los demás… su mente se hallaba en un punto neutro. Con la simple espera de saber que votarían lo demás y escuchar las palabras de Bella. Me fundé una esperanza sobre aquello… de alguna manera, convencería a Carlisle de que habría una solución mejor que quitarle el alma a un ser Humano, y el…sin duda alguna. Me apoyaría.

O al menos eso esperaba.

—Bueno, espero que Alice os haya contado cuanto sucedió en Volterra.

—Todo — aseguró Alice con suficiencia.

—¿Y lo que está a punto de ocurrir?

—Eso también. Que los Vulturis nos masacrarás si el cabezota no cambia de opinión…Oh, por supuesto que si. Fruncí el seño con desdén

—Perfecto; entonces, estamos todos al corriente—Hizo una diminuta pausa pausa para., lo que parecía, pensar en la correctas palabras para continuar—Bueno, tengo un problema. Alice prometió a los Vulturis que me convertiría en uno de vosotros. Van a enviar a alguien a comprobarlo y estoy segura de que eso es malo, algo que debemos evitar. Ahora, esto nos afecta a todos— Nos contempló a cada uno de nosotros, la impotencia de no saber qué pasaría por su mente o por la de Carlisle, no paso desapercibido por ella. Alejó su mirada de mi al darse cuenta de mis gestos.

—No voy a imponerme por la fuerza si no me aceptáis, con independencia de que Alice esté o no dispuesta a convertirme.

Pero por Dios, niña…. ¿Cómo no vamos a aceptarte? Esme abrió la boca para intervenir, Bella le hizo una seña para dejarla continuar.

—Déjenme terminar, por favor. Todos ustedes saben lo que quiero y estoy segura de que también conocen la opinión de Edward al respecto. Creo que la única forma justa de decidir esto es que todo el mundo vote. Si deciden no aceptarme, bueno, en tal caso, supongo que tendré que volver sola a Italia. No puedo permitir que vengan aquí.

Gruñí por dentro de tan solo imaginarme dicha situación, ¿¡A caso creía que yo permitiría una cosa así!?, ¿¡En qué tonterías estaba pensado?!

¿Qué acaba de decir?

Como si no me conociera, ya me imagino el enfrentamiento… ¡Genial!

¿Se volvió loca?

No permitiremos eso...

¡Sobre mis cenizas!

—Así pues, tengan en cuenta que en modo alguno los voy a poner en peligro. Quiero que voten sí o no sólo al asunto de convertirme en vampira.

Le hizo un gesto a Carlisle para que comenzara la votación. Eta el momento de intervenir…ahora sabía perfectamente cómo evitarlo.

—Un momento—Bella entrecerró los ojos de decepción, me limite a tomarla de la mano y continuar. Lo siento cariño...lo hago por tu bien—Tengo algo que añadir antes de que votemos. —Bella suspiró de fastidio—No creo que debamos ponernos demasiado nerviosos por el peligro al que se refiere Bella.

Esto tendría que convencerlos, o por lo menos… ganara los votos de Jasper y Emmett a mi favor… con ellos, el asunto estaba más que ganado. Recliné mi mano sobre le mesa inclinándome hacia delante, viendo específicamente a mis hermanos.

—Verán, había más de una razón por la que no quería estrechar la mano de Aro al final del todo. Se les pasó una cosa por alto y no quería ponerles sobre la pista.

No Puedo creerle… Es que a este fanfarrón nada se le pasa pensó Alice con fastidio.

—¿Y qué es? —me instó Alice, con una expresión igual escéptica que la de Bella.

—Los Vulturis están demasiado seguros de sí mismos, y por un buen motivo. En realidad, no tienen ningún problema para encontrar a alguien cuando así lo deciden —dirigí mi vista hacia Bella…orgulloso de saber era ella precisamente la excepción que podría darles el trago amargo a esa legión enferma de vampiros—. ¿Se acuerdan de Demetri?

Bella se estremeció y pude ver algunos recuerdos vagos en mete de Alice y Carlisle. Entonces continué.

—Encuentra a la gente, ése es su talento, la razón por la que le mantienen a su lado. Ahora bien, estuve hurgando en sus mentes para obtener la máxima información posible todo el tiempo que estuvimos con ellos. Buscaba algo, cualquier cosa que pudiera salvarnos. Así fue cómo me enteré de la forma en que funciona el don de Demetri. Es un rastreador, un rastreador mil veces más dotado que James. Su habilidad guarda una cierta relación con lo que Aro o yo hacemos. Capta el... gusto... No sé cómo describirlo. .. La clave, la esencia de la mente de una persona y entonces la sigue. Funciona incluso a enormes distancias…..Pero después de los pequeños experimentos de Aro, bueno...

Edward se encogió de hombros.

—Crees que no va a ser capaz de localizarme —concluyó Bella con voz apagada.

—Estoy convencido. El confía ciegamente en ese don —exclamé con entusiamos—. Si eso no funciona contigo, en lo que a ti respecta, se han quedado ciegos.

—¿Y qué resuelve eso?

—Casi todo, obviamente. Alice será capaz de revelarnos cuando planean hacernos una visita. Te esconderemos. Quedarán impotentes.

Una victoria contra esos presumidos…¡Maldición!, ¡Estupendo! Se regocijó Emmett

Vencer al Los Vulturis… Suena tan malditamente tentador Le siguió Jasper

— …Será comobuscar una aguja en un pajar— terminé satisfecho de las reacciones de mis hermanos. Conocía la enferma obsesión de Emmett por imponerse retos y peleas… haría lo que fuera por provocar una. Y, en cuanto a Jasper; Si bien tenía un poco de la obsesión de Emmett…. Toda su vida siempre había cargado contra en prejuicio de Los Vulturis vigilándolo cargando sobre sus espaldas. Vencer a alguien de su guardia le resultaba una idea difícil de rechazar

¿Hermano… te he dicho que eres un Insoportable genio? Emmett me compartió una sonrisa de complicidad.

—Te pueden encontrar a ti —inquirió Bella, tratando de encontrar una manera de impedir mis planes…. Solo consiguió darle más cuerda al entusiasmo de mi hermano, este extendió el brazo sobre la mesa y tendió el puño a mi dirección

—Un plan estupendo, hermano —dijo con entusiasmo.

—No Una locura—masculló Rosalie.

—En absoluto —coincidió Bella

—Estupendo tentador…—comentó Jasper, elogioso.

—Idiotas Inconscientes… —murmuró Alice.

Creo que te estas yendo por el camino difícil, Edward. Esme se limitó a mirarme con preocupación.

Bella se irguió de la silla, visiblemente molesta ante mi intervención. —En tal caso, de acuerdo. Edward ha sometido una alternativa a consideración —dijo con frialdad—Votemos.

Dirigió la mirada hacia mí, poniéndome como primer votante… me observo de una manera en que, al simple vista podría parecer como indiferencia…. Mas sus ojos mostraban en ella, que…. A pesar de mis resoluciones. Para ella era importante mi voto.

—¿Quieres que me una a tu familia?

La pregunta iba con un doble sentido.

Me enfadó…

—No de esa forma. Quiero que sigas siendo humana.

Asintió una sola vez, visiblemente luchando por mantenerse al margen de sus sentimientos… llegué a sentirme culpable y arrepentido. Pero mis convicciones eran firmes…Mejor que se sienta decepcionada de mi a que pierda su alma para siempre.

—¿Alice?

¿Todavía me lo preguntas? Sí.

—¿Jasper?

Tentador… Pero, no encuentro otra cosa con mejor sentido… para todos .Sí —respondió con voz grave; estremeciéndose y sintiendo de un momento a otro mi decepción, frustración y furia. Me miró por un lapso de medio segundo; imperceptible para todo residentes en aquella habitación… Sus ojos eran serios, fuertes y seguros. Lo lamento Edward. Pero no estoy dispuesto a dejar que la historia se repita. Tu mejor que nadie sabe el riesgo que corre si permanece Humana y cerca de mí.

Comprendí su posición, me censuré a mi mismo en llegar al pensar, aunque fuera por un momento. La ida de Jasper… ¡No, por supuesto que no!, me grité en pensamientos… El ya se encontraba haciendo un esfuerzo en permanecer a unos pocos metros de Bella. Y si ella se volviera a cortar el dedo en este mismo instante… Tampoco sería culpa de Jasper reaccionar como su naturaleza se lo ordena.

…. Pero el no lo pensaría así, y no estaba dispuesto a cargar sobre sus espalda una segunda culpa, y… para complementar; La de Bella, la mía y del resto de la familia.

Jasper tenía la razón en votar un SI… Y ahora yo estaba perdiendo en mi propio juego.

¡Maldición!

— ¿Rosalie? —Continuó Bella.

Yo… yo, ¡Demonios!, ¿Cómo hacerlo sin parecer el ogro malvado? Ella vaciló mientras se mordía la parte inferior de su labio carnoso. —No. Ahora todos me miran… ¿Por qué siempre tengo que parecer la Malvada. ¡En verdad no soy la malvada! Déjame explicarme —rogó—. Quiero decir que no tengo ninguna aversión hacia ti como posible hermana, es sólo que... Esta no es la clase de vida que hubiera elegido para mí misma. Me hubiera gustado que en ese momento alguien hubiera votado ‘no’ por mí. ¡Eso es la verdad, No puedes juzgarme como mentirosa! Pensó, solo para mi. Al menos, tendría el voto de Rosalie a mi favor.

— ¿Emmett?

¿Bella o Demtri?. ¿Demtri o Bella? Su mente los colocó a ambos en diferentes direcciones. A la derecha de su subconsciente: Una Bella dulce, pequeña, linda y carismática… lista para convertirse en la hermana menor que; en el interior.. Siempre quiso tener y que… por desgracia. Nunca lograría ver en las personalidades de Alice o Rose.

Del lado izquierdo; la imaginación de un Demtri salvaje y fuerte; Un reto difícil de resistir, la pelea y diversión que estaba esperando desde hacia mucho tiempo y que; seguramente, una de las pocas que se le presentarían en su estilo de vida pacifico a lado de Carlisle. Difícil… Volvió a comparar ambos lados con frustración; antes de decidirse. ¡Bah!… al diablo con el idiota. Bella ¡Hermanita!, ¡Bienvenida a la familia!

¡Odié que Emmett no me resultara tan predecible por primera vez en todo el tiempo que lo conocía!

—¡Rayos, sí! —esbozó una sonrisa ancha—. Ya encontraremos otra forma de provocar una lucha con ese Demetri.

Nunca me lo imaginé, y tampoco que intereso hurgar en la mente enfermizamente predecible de mi hermano; El saber lo que era y que significaba Bella para el desde hacia ya bastante tiempo. Una hermanita pequeña, tierna con la que se podría divertir y proteger; el recóndito lado sentimental de Emmett. ¡Magnifico! Lo siento Edward, ahora que lo sabes… no me niegues la oportunidad.

Sentí un fuerte nudo en el estomago… Aquí estaba yo; sufriendo, mortificándome, carcomiéndome de los nervios al pensar en como conservar un alma y salvar una vida. Mientras Emmett hablaba y pensaba como si esto se tratara de una simple salida de campo…un nuevo juego que jugar. Quise arrancarle la cabeza, más que cualquier otra ocasión…

Pero, Todo empeoró cuando fue el turno de Esme.

—Sí, por supuesto, Bella. Ya te considero parte de mi familia. La felicidad llega a disfrazarse de una forma cruel. Date una oportunidad, Hijo. El egoísmo no siempre es un pecado… Yo me regocijaré de tener otra hija; que mejor si puedo gozar de ella toda la eternidad. Pero es tu existencia la que me importa; Y no estoy dispuesta a perder otro niño.

Y, ¿Cómo enojarme ante aquella acusación? Esme tenía una razón mucho más poderosa que Jasper para votar un SI.

Me quería, me amaba de una manera tan innaturalmente maternal. Dispuesta a cualquier cosa por mí. Y si… Bella era otra hija más para cuidar y querer; pero solo por el simple motivo de haber espantado la soledad de su “Hijo querido”… Solo quería a Bella porque ella me amaba a mí.

¡Mierda!, ¿¡Que carajos importaba mi felicidad si un alma se perdía a causa de ella!?

—Gracias, Esme —murmuró Bella. Me atajé a Carlisle antes de que ella pudiera hacerlo. Rogando por que el le pusiera fin a esta locura…. Esperando que el fuera más consiente, que me comprendiera….

No necesité leer su mente; su mirada estaba más que clara.

Había perdido.

—Edward—dijo él

Ella ha decidido. No tengo otra cosa más por hacer.

No…No ¡NO! —No —escupí con furia, tanta… al grado de atreverme a mostrarle mi diente de pura impotencia. ¡Maldición!, ¡Esto no debería de estar pasando!

—Es la única vía que tiene sentido —insistió Carlisle—. Has elegido no vivir sin ella, y eso no me deja alternativa Me lo agradecerás algún día… Cuando te des la oportunidad a ti mismo de buscar la felicidad. Bien, pude haber dejado morir a Esme.... ¡No lo hice! Y ahora nos amamos y compartimos una verdadera familia; ella es plena y yo dichoso. Dime, ¿Eso me convierte en un monstruo a tu ojos, Edward?

No lo soporté más, todo esto comenzaba a asfixiarme. Solté la mano de Bella y salí del comedor… ¡Claro, Claro! Resultaba tan sencillo para ellos, ¿A quién le importaba?...

¡Medidas de seguridad, hermanas pequeñas, visiones de felicidad, amor maternal… voz de sabiduría!. ¿De que servían?, ¿¡De qué demonios servían!?....Tal vez nadie les había informado a mi familia, de que nuestra existencia no era asegurada... Tarde que temprano, íbamos a terminar. ¿Y qué futuro nos esperaba…. le esperaba?

Y la pero parte de todo… es que…

¡MALDITA SEA!

La confusión y furia ardieron por todo mi cuerpo, en un intento por canalizarla… golpeé con fuerza una de la vitrinas de cristal… lanzándola después contra la Enorme pantalla de plasma, destruyendo con ella todo aparato reproductor…llevándome la vajilla de Esme, destruyendo los videojuegos de Emmett y Jasper….

Y es que… ¡En el fondo lo deseaba!, Claro… por supuesto que lo quería; mantenerla conmigo, vivir una finita eternidad a su lado.

Me conocía, Y, ¿Si ella estuviera a punto de morir en este momento?, ¿La dejaría irse?, ¿Resignarme a perderla y perderme a mi mismo por una teoría de la que ni siquiera estaba del todo seguro? No Edward… por supuesto que no. ¡La morderías en ese mismo momento y sin titubeos! Eres egoísta, naciste egoísta y va siendo tiempo de aceptarlo…

…Yo… No debía ser una egoísta. ¡No ahora, No con ella!

—Bueno, Alice ¿Dónde quieres que lo hagamos?

Santa Madre… ¿Yo no podré….?

Egoísta… Egoísta…

—¡No! ¡No! ¡NO! —rugí y en un segundo la tuve cerca de mí, justo frente a sus rostro. Mirándome asustada. Más en ese momento no me importo—¿Estás loca? ¿Has perdido el juicio? —Puso sus manos en sus oídos, retrocediendo de mí lentamente.

—Eh... Bella, no me parece que yo esté lista para esto —terció Alice con una nota de ansiedad en la voz—. Necesito prepararme...No lo lograría… no Podría.

—Lo prometiste —le recordé ante la mirada de Edward.

—Lo sé, pero... Bella, de verdad, no sé cómo hacerlo sin matarte.

Alice negó de inmediato con la cabeza. Parecía atemorizada.

—¿Carlisle?

¡NO!

Desesperado, tomé su rostro en una mano, obligándola a mirarme solo a mí… Extendiendo la otra mano hacia Carlisle con afán de detenerlo. ¡Esto tenía que parar!, ¡tenía que parara YA!

Me lo agradecerás…Soy capazde hacerlo —dijo con expresión serena, sin ninguna agitación—. No corres peligro de que yo pierda el control.

—Suena bien— contestó ella, aun con su ojos atrapado por lo míos.

—Espera —apreté los dientes de manera frenética, ¡Demonios, no todavía!—. No tiene por qué ser ahora.

—No hay razón alguna para que no pueda ser ahora —repuso indignada

—Se me ocurren unas cuantas.

—Naturalmente que sí —contesté con acritud—. Ahora, aléjate de mí.

Le solté el rostro, cruzándome de brazos..Al menos, aun tenía un Az bajo la manga, Uno que Bella no sería capaz de ignorar a pesar de su terquedad.

—Charlie va a venir a buscarte aquí dentro de tres horas. No me extrañaría que trajera a sus ayudantes.

Dilató los ojos, como quien olvida algo de suma importancia—Vendrá con los tres—Susurró con el seño fruncido, para después analizar la situación por un momento. Uno que me pareció demasiado largo… Seguramente, poniéndola en la realidad de las consecuencias que su transformación traería consigo….

Está preocupada… Se siente culpable de dejarlos pensó Jasper para si mismo, poniendo en descubierto la debilidad de Bella ante todo esto; Su familia… ¡Perfecto!

—Sugiero que pospongamos esta conversación en aras de seguir pasando desapercibidos —propuse a Carlisle de manera tensa. Por lo menos, lograría ganar un poco de tiempo para convencerla—. Al menos, hasta que Bella termine el instituto y se marche de casa de Charlie.

—Es una petición razonable, Bella —señaló Carlisle.

Sigue sintiéndose Culpable

Bella frunció los labios —Lo consideraré—

Uff..

—Lo mejor sería que te llevara a casa. Sólo por si Charlie se despierta pronto.

Ella miró hacia Carlisle, claramente su plicante—¿Después de la graduación?

—Tienes mi palabra.

Respiró profundo y sonrió como si hubiera ganado una ardua batalla. Por supuesto, me había vencido… Por ahora.

—Vale, puedes llevarme a casa.

La saqué de la casa antes de que pudiera idear otra manera de contradecirme o acortar el tiempo de su transformación; ocultando el completo destrozo ocasionado por mi furia en todo el comedor y habitación de estar.

No pronuncié ni una sola palabra de regreso a la casa de Charlie Swan. ¿de qué serviría?, En todo lo que llevo existiendo, Juro jamás haber conocido una persona màs obstinada y terca que Bella… Una palabra mía valdría poco para poder llegar a convencerla…. Tendría que utilizar otros métodos y era mi obligación de ahora en adelante averiguarlos antes de la supuesta graduación….

Pero, ¿¡Que demonios…!? ¡¡¡EDWARD!!! Resonó la voz furiosa de Emmett a cientos kilómetros de donde estábamos. Algo que bella, con sus oídos humanos, no llegaría ni siquiera a percibir ¡Vas a pagar por esto sabe-lo-todo!, ¡¡Mis aparatos reproductores no tenían la culpa de tu estúpida cólera!!... “Por Idiota” pensé para mi mismo y me di el lujo de sonreír con suficiencia.

Subí por las paredes de la casa hasta topar con la ventana de la habitación de Bella, entramos en ella y la deposité en su cama. Aun con la interrogante de saber el punto exacto a donde debía de atacar. Comencé a dar vueltas por toda la habitación; Devanándome los sesos; pensando cualquier oportunidad o posibilidad de evitar todo esto. No tener a acceso a sus pensamientos era verdaderamente un problema, ahora mucho más que en cualquier otra ocasión. ¡Demonios!; Debía de existir algo…algo para detenerla, algo que ella deseara mucho más que convertirse en una terna maldita.

¿¡Pero Qué!?

—Sea lo que sea lo que estés maquinando, no va a funcionar —me dijo con recelo mientras me observaba moverme de un lado a otro

—Silencio. Estoy pensando—musité con acritud. Debía de haber algo… algo…

—¡Bah! —Se quejó harta para después esconderse tras las mantas. Sonreí con Ironía, esto no estaba funcionando… Y, era terriblemente desesperante no poder ver sus expresiones tras esas capas de tela encendiéndola. Siendo completamente sinceros; En cualquier tipo de situación, siempre me resultaría asfixiante no observarla y comprobar que efectivamente ella seguía aquí. Retiré el edredón de un tirón obligándola a mirarme; tendiéndome a su lado y palpando su rostro con mis dedos; No habría mejor alivio para la frustración que aquello…

—Si no te importa, preferiría que no ocultaras la cara debajo de las mantas. He vivido sin ella tanto como podía soportar; y ahora, dime una cosa—No tenía otra opción; habría que preguntarle

—¿Qué? —preguntó poco dispuesta a colaborar.

—Si te concedieran lo que más quisieras de este mundo, cualquier cosa, ¿qué pedirías?

—A ti

En verdad, no estaba nada dispuesta a cooperar; —Algo que no tengas ya— Vamos Bella, debe de haber algo, lo que sea que impida la locura que estas a punto de cometer. Ella me miró vacilante; Comenzó a desesperarme su silencio, mientras en su rostro era visible el debate de decirme o no decirme su deseo…Más lo que dijo a continuación me dejó completamente desarmado.

—Me gustaría que no tuviera que hacerlo Carlisle... Desearía que fueras tú quien me transformara.

Me forcé a mi mismo el permanecer apacible ante semejante petición. ¿Era eso lo que en verdad más deseaba sobre todas las cosas?, ¿Qué yo fuera quien la convirtiera…? El asombró fue mucho más grande que cualquier ira ó sentimiento escondido tras esa declaración; escondidas también estaban el jubilo, orgullo… Yo, Yo y no Carlisle el elegido para morder a Bella. Probar su sangre por segunda vez y esta vez sin el riego de no poder detenerme.

Era peligrosamente existente.

—¿Qué estarías dispuesta a dar a cambio de eso?

:

Bella quedó anonadada con mi respuesta —Cualquier cosa— ¡Perfecto!

—¿Cinco años? —pregunté con suficiencia. Ese tendría que ser un tiempo suficiente para convencerla O, por lo menos… hacerla vivir un poco más su vida Humana.

Su rostro inmediatamente se tornó asustado y Lleno de reproche —Dijiste “cualquier cosa” — Recordé.

—Sí, pero vas a usar el tiempo para encontrar la forma de escabullirte. He de aprovechar la ocasión ahora que se presenta. Además, es demasiado peligroso ser sólo un ser humano, al menos para mí. Así que, cualquier cosa menos eso.

Puso cara de pocos amigos.

Bastante prespectiva—¿Tres años?

—¡No!

—¿Es que no te merece la pena? —cuestioné intentando dar a su Punto débil; Charlie… Más ella no mostró ninguna señal de duda. ¡Era tan endiabladamente terca!

—¿Seis meses? —ofreció ella. Pusé los ojos en blanco, estaba comenzando a rendirme

.

—No es bastante.

—En ese caso, un año. Ése es mi límite.

—Concédeme dos al menos.

—Ni loca. Voy a cumplir diecinueve, pero no pienso acercarme ni una pizca a los veinte. Si tú vas a tener menos de veinte para siempre, entonces yo también.

Edad. ¡Ese era el núcleo del problema!... Bella estaba tomándose demasiado enserio las cuestiones del equilibrio; le aterraba hacerse más grande cada día que pasaba… Esto solo me daba entender que no tendría nada que combatir contra aquello; Su prioridad era transformarse, Sin bien… la mejor manera para ella sería el que yo fuera quien la llevara a cabo, cosa que me atraía de una manera verdaderamente peligrosa. Tal vez, solo tal vez… si encontrara la manera de hacerle difícil mis condiciones sin que estas tuvieran que ver algo con lapsos de tiempo; Lograría ganar aunque fuera un poco más de tiempo… Al menos unos 3 o 4 años, suficientes para que terminara la Universidad y estuviera libre de cualquier culpa o pendiente para ella… Pero, ¿Qué condición sería la apropiada para detener a Bella, aunque fuera… unos años más?

¡Aha!

—De acuerdo. Olvídate de los límites de tiempo. Si quieres que sea yo quien lo haga, tendrás que aceptar otra condición.

—¿Condición? —preguntó con voz apagada—. ¿Qué condición?

Pronuncié las palabras con cautela, esperando las típicas reacciones fuera de los parámetros normales que Bella siempre tendría antes cualquier situación

—Casarte conmigo


Epilogo; Jacob Black

Eclipse, p. 493

Esa es una buena selección de palabras, Me pregunto… ¿Cómo es que le hace para reconstruir semejante discurso en cuestión de segundos?...Deben tener la chaveta igual de desarrollada, ¡Malditos tramposos!..... ¡Demonios!, el chupa sangre me dejó sin habla!, debo parecer un idiota en este momento. Bah!, de por si ya es una estupidez entablar una conversación con el ¡Hagamos tregua con el Vampiro!. ¡Bravo Jacob!, rebásate tu nivel de babosadas.

Hubiera resultado muy fácil reír en esos instantes, exceptuando, claro…las razones obvias del porque los pensamientos sarcásticos y escandalosos de Jacob Black, no me causaban el menor sentido del humor. Una muy buena de ellas; era la chica humana, dueña del muerto y silencioso corazón que ahora permanecía intacto es mi pecho. Dormía, cálida y sin peligro; en los brazos de una criatura sobrenatural y peligrosa, que-cosa que nadie creyó posible- no se trataba de mí.

¿Cómo llegué a esta precaria situación?, ¿En qué momento comenzamos a jugar a la guerra de que criatura mitológica puede más?. De ser así, micho me temo que el licántropo estaba tomando la delantera en el juego absurdo del amor; El juego de “quién ama mas a la humana” al que no habría entrado ni en un millón de años, si no fuera por que el “premio gordo”, era el boleto a permanecer a lado de ella. El perdedor simplemente se iría, con plena conciencia de que fue humillado en el campo en que, ingenuamente, pensó tener ventaja.

Jacob Black y yo, arrogantemente, impusimos las normas de este juego; La regla es que no había reglas. Todo o nada.... Jugar todas las cartas a nuestro alcance. Arriesgarse o perderlo todo. Y perder no era una palabra que estuviera en el vocabulario de alguno de los dos….

El licántropo era astuto, conocía sus desventajas, pero también barajeaba sus triunfos… La situación me era sofocante, jamás en mi vida, ya sea humana o inmortal… había quedado a tras. Era un ser acostumbrado al ganar… y quedar en segundo lugar contra los hechos que Jacob me mostraba, con lo que yo mismo estaba en acuerdo…. Era una situación insoportable.

Black me ganaba, si… Por que le ofrecía a Bella lo que yo nunca podré. Porque el amor que el sentía por ella, casi tocaba la misma profundidad de que yo le profesaba. ¡¿Cómo llegó a ser eso posible!?

Sencillo de explicar. Yo lo había permitido.

...Pero, no captó el verdadero sentido de mi pregunta. La respuesta que me interesa saber.

— ¿Y Aquella otra vez, Cuándo pensaste que había muerto? ¿Qué sentiste?

¿Como sería para mí si se queda contigo?. Yo vencido, Y Ella estará muerta para entonces… Si llegase a ocurrir.

He aquí la única carta con la que Jacob no contaba, la experiencia previa ante la perdición.

— Si. Probablemente tu se sentirás igual dentro de poco, ¿no?. La manera en que nos percibes a nosotros no de permitirá verla solo como “Bella” y nada más, pero es lo ella será— cruda realidad para el lobo. Pero yo no soy nada por bien sentado. Ganaré la batalla, y este es el destino que el tendrá que cargar.

No si se puede evitar. No es mi estilo cruzarme de brazos, alimaña. —Eso no es lo que te pregunté.

—No puedo describir como me sentí. No tengo palabras.

Re memoricé cada una de las facetas que experimenté aquellos tiempos… ¿Palabras?, Por supuesto que si, claro que las tenía…Una infinidad de palabras, lamentos y verbos negativos llenando mi cabeza….. Contando la historia una y otra vez, repitiéndome suplicante a mi ser… jamás volver a experimentar semejante situación

El hecho resultaba tan depresivo, que tal vez ni el mismo Jacob, siendo tan observador y perspectivo, lograría comprender. Para ser más exactos, nadie en su sano Juicio llegaría a entenderlo…Por que yo estaba loco. Era un vampiro Loco de dolor.

Ese silencio me lo dice todo. De verdad debió de haber sido duro. ‘Duro’, era una palabra en proporción de una micra, comparado con lo que en ese tiempo experimenté Me cuesta creer que de verdad la ames como dices. Eres un vampiro… Esto no me lo puedo tragar así de sencillo. Y, de cualquier manera…. Eso no cambia nada.

Jacob, Jacob Black… Era las persona con los pensamientos más escandalosos que jamás hubiera conocido. El semi-humano más sarcástico, testarudo, empeñado, bipolar y fuerte que otro ser enemigo con el que haya tenido el placer de toparme….

…. Y, desde la primera vez que leí sus pensamientos, siendo este ya un Hombre hecho y derecho, y un lobo a punto de madurar. Supe que jamás encontraría persona más parecida a mi, aun si viviera unos 500 años en adelante.

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Luna Nueva, p. 570

¡Contrólate, idiota!. Contrólate… Bella está aquí, ¡Charlie esta cerca!. No dejes que te afecte. Mente fría, Jacob. Mente fría.

La mente de Jacob Black me producía jaqueca. El sonido que sus mentales gritos sintonizaban era como el rasgueo de las uñas en un pizarrón de tasas. El licántropo estaba alterado. Mala señal para cualquiera que supiera de lo que podían ser capaces estas criaturas cuando no saben controlarse.

Empujé a Bella detrás de mí. En caso de que la bomba llegara explotar. Sabía que debía sentir miedo, sabía que esto podría complicarse más allá de lo previsto. Estaba contrariado. Jamás, en mis cien años de vida, me había enfrentado a Licántropo enfurecido.

¿Intenta protegerla de mí?, ¿¡Qué el cadáver tiene las ideas alrevesadas!? Primer golpe. El lobo me estaba retando. ¡Que mas diese yo por responderle la acusación!.

En un movimiento que no pude evitar. Bella se deslizo detrás de mi espalda, permitiéndole el contacto de mirada con el lobo que teníamos enfrente. NO hacia falta la habilidad de Jasper para darme cuenta que, su momentánea cólera ante la traición se había desvanecido por completo. Bella… pensó el lobo al sentir los ojos humanos posados sobre el, de una manera añorante. Una gama de emociones y recuerdos cruzaron la mente de Jacob Black… recuerdos suyos, felices, de los dos humanos que se quería uno a uno… de los mejores amigos que jamás se abandonarían. Del amor casi platónico que el lobo siempre le guardaría a su mejor amiga humana.

…El lobo se enamoró de la oveja.

—Bella…—se dirigió en forma de saludo. Mas su mirada y retaguardia solo estaban enfocadas en mí. Viéndome de la forma en que yo en ese momento lo veía a el. La criatura peligrosa, el enemigo que en este momento debía de desaparecer.

—¿Por qué? —susurró Bella, dolida por la traición de su mejor amigo de su Mejor amigo—¿Cómo pudiste hacerme esto, Jacob?

Ouch…Te muerdes la lengua muy seguido, Bella…no eres tú aquí la traicionada —Fue por tu bien.

Bajo su criterio, ese era el bien que le estaba haciendo a ella. Bien si la mantiene lo más lejos de un vampiro. Sean cual sean las circunstancias….

—¿Y qué se supone que significa eso? ¿Quieres que Charlie me estrangule? ¿O quieres que le dé un ataque al corazón como a Harry? No importa lo furioso que estés conmigo, ¿cómo le has podido hacer esto a él?

¡¿A Charlie?!. ¿Qué le han lavado el cerebro?. Charlie es parte de mi familia, Nunca haría nada para perjudicarlo. ¡Demonios!, y que otra forma podía manerte a salvo y en casa. Por lo menos algo apartada de esa pesadilla de….

—No pretendía herir a nadie —evidencié sus pensamientos, ¿es que no podía pasar mi faceta de comprensivo para otro momento?—, sólo quería que no pudieras salir de casa para que no estuvieras conmigo.

Jacob no me agradeció el favor Así que es cierto. ¿Quién te ha dado el permiso de meterte en mi mente. Solo eso faltaba…. Me miró con el odio a nuestra raza cargándole sobre los hombros.

—¡Ay, Jake! —Gruñó Bella— ¡Ya estoy castigada! ¿Por qué te crees que no he ido a La Push para patearte el trasero por contestarme el teléfono?

¿¡Castigada!? Pero si la ultima razón y la más absurda que…—¿Era por eso? — Al chupasangre le queda mejor el papel de carcelero. Solo esto me faltaba, un impedimento humano. ¿¡Quieres cubrirte a costas de Charlie, vampirito!?

—Creía que era yo quien te lo impedía, no Charlie—Volví a explicar, tomando un papel extraño de vocero. ¿Por qué me molestaba en esto?, ¿¡Por qué tenia que soportar al lobo pestilente que tenia frente a mí!?

“…Le salvo la vida cuando tu simplemente te estabas lamentando…¿Te parece poco?”La von de mi conciencia era tan enfermizamente parecida a la de Alice. Y lo peor de todo era que tenía la razón...

Vergonzoso, pero le debía la existencia al perro parado frente a mí, una deuda que siempre quedará marcada por toda la eternidad….Una que, con todos mis prejuicios de vampiro, celos y antipatía para con el. Estaba dispuesto a compensar.

—Basta Ya Nadie te ha pedido evidenciar mis ideas. ¿Quieres que se te pague el servicio de traductor, Sanguijuela?—No respondí, el golpe de su odio no me afectó… Me afectaba que yo no pudiera odiarlo con la misma intensidad, que nunca podría odiarlo a pesar de que quisiese. No…¡agh!. Jacob contrólate, no te enfurezcas, Ella está aquí. Tranquilízate. —Bella exageró acerca de tus... habilidades. Así que ya debes de saber por qué estoy aquí.

El tratado, por supuesto que conocía sus razones. —Sí —sentí tranquilamente—, pero quiero decirte algo antes de que empieces.

¡Agh!, respira, Jacob…¡Contrólate, idiota!, ¡Controla al animal!-Jacob empuñaba sus puños, intentando contener el temblor de sus brazos.

—Gracias —todo mi agradecimiento se fue en esas palabras, a pesar de que fueran dirigidas a un licántropo—. Jamás seré capaz de agradecértelo lo suficiente. Estaré en deuda contigo el resto de mí... existencia.

¿¡Pero que demonios…!? Como acto reflejo, miro a lugar donde Bella se encontraba, pude ver en sus pensamientos que ella tenía la misma cara de sorpresa que yo estaba viendo en el lobo en esos instantes. ¿Qué clase de broma…?

—Gracias por mantener a Bella viva —aclaré, mi voz se tornó ronca, sin poder evitar la culpa que, a pesar de mi absolución, siempre me acompañaría—. Cuando yo... no lo hice.

—Edward... —Bella comenzó a hablar. En un movimiento de mi mano hice que se silenciara, en estos momentos, me preocupaban más las reacciones de nuestro acompañante.

En su mente, primero hubo sorpresa; una muy grande sorpresa al recibir el agradecimiento de su enemigo natural… “una cosa muy sobrenatural y estúpida” si lo describía con sus propias palabras. Luego la comprensión y la furia de cavilar que, le había hecho el bien al enemigo. Y este se sentía agradecido por ello; la idea le enfermó, a pesar de que no estaba nada arrepentido de las acciones que beneficiaban al vampiro.

—No lo hice por ti—aclaró

—Me consta, pero eso no significa que me sienta menos agradecido. Pensé que deberías saberlo. Si hay algo que esté en mi mano hacer por ti...

Perfecto, entonces lárgate de aquí. Aléjate de ella….

No me sorprendió, negué con la cabeza: —Eso no está en mis manos.

Que no me salga con eso…—¿En las de quién, entonces? —gruñó Jacob.

Dirigí la mirada a la única persona que era capaz de decidir mi futuro.

—En las suyas. Aprendo rápido, Jacob Black, y no cometeré el mismo error dos veces. Voy a quedarme aquí hasta que ella me diga que me marche—Bella capturó mi mirada en esos instantes, no fe necesario leer su mente para saber su respuesta…. Me dejé ahogarme en la felicidad, aunque fuera solo por unos simples segundos.

—Nunca —susurró, todavía inmersa en mis ojos.

Estás más que loca, nunca cambiaras…Jacob gruñó con odio.

—¿Hay algo más que necesites, Jacob? ¿Deseabas meterme en problemas? Misión cumplida. Charlie quizás me mande a un internado militar, pero eso no me alejará de Edward. Nada lo conseguirá. ¿Qué más quieres?

Por desgracia. Pero siempre se encuentra un traba… siempre. Si no puedo mantenerte a salvo y lejos de el…Me conformo con que estés viva. Clavó su mirada en mi

—Sólo me falta recordar a tus amigos chupasangres unos cuantos puntos clave del tratado que cerraron. Ese tratado es la única cosa que me impide que le abra la garganta aquí y ahora Algo que sin duda gozaría… Imaginò la situación. AHH que buen alivio sentiría.

No es tan fácil vencerme. Sus alucinaciones estaba lejos de convertirse en un realidad: —No los hemos olvidado .

—¿Qué puntos clave? —preguntó Bella, confundida.

Los puntos que te mantendrán con vida —El tratado es bastante específico. La tregua se acaba si cualquiera de ustedes muerde a un humano. Morder, no matar —remarcó.

Pude sentir la sangre subir a la cabeza de Bella, —Eso no es asunto tuyo. —escupió con frialdad.

—Maldita sea si no... —fue todo lo que consiguió mascullar. Osea que lo planeabas, ¡De verdad estabas dispuesta e entregar tu vida humana a ese…!, ¡¿Còmo demonios es que le perdonaste después de… ¡Agh!. No, ¡No!, ¡NO!... ¡Eso no!. Puedes pisotearme con zapaton de hierro, por mi patéame todo lo que quieras o déjame botado como ahora. ¡pero eso no! ¡No van a acabar con tu vida!, ¡NO LO VOY A PERMITIR!

Éramos tan parecidos, tan parecidos y tan diferentes a la vez. Era como mirar mi propia cólera ante la idea de perderla. Era observarme en un espejo, de una manera analógica…. Su furia no era más pequeña que la mía. Y sin embrago resultaba tan distinta.

Jacob Black sería un rival difícil, sería como competir contra mi mismo….

El lobo comenzó a revolverse entre convulsiones. Presionó los puños contra sus sienes, cerró los ojos con fuerza y se dobló sobre sí mismo en un intento de controlar los espasmos. Su rostro adquirió un tono verde amarillento debajo de la tez cobriza.

¡Contrólate, animal!, ¡No aquí, no con ella!... ¡CONTROLATE, MALDITA SEA!

—¿Jake? ¿Estás bien? —Bella dio medio paso a su dirección. Ahí va su instinto de poca supervivencia, tratando de acercarse y calmar a un licántropo enfurecido, que podría ser capaz de matarla si se llegara a transformar. El solo pensarlo me hizo temblar, la empujé detrás de mí… ¿de donde había sacado la idea, de que ella sola podría aplacar la ira de Jacob Black?

¡Idiota!, ¿Cree que por ella no podría controlarme Se obligó a si mismo a controlarse una vez más. Me concentré en la estrategia que usaba, y…al darme cuenta, sentí mi estomago oprimirse. Jacob Black era un licántropo recién iniciado, era un acto casí imposible para el aplacar la ira que le quemaba por dentro. Los recién iniciado no contaban con esa fuerza de control….

Pero Jacob Black se controlaba. Cada vez que su memoria fabricaba los recuerdos que le producían dicha. Y esos recuerdos eran lo que compartía con Bella.

Pude verlo todo, todo desde su perspectiva; Observé las tardes en el taller de La Push, Las clases para manejar en moto, Los deberes que compartían juntos… Los chistes, las risas. La amista…. El amor.

Una faceta de la vida de ambos. Los recuerdos más dichosos de Black, Memorias valiosas para Bella, unas que yo nunca podría compartir con ella.

…Estos eran simples momentos humanos, Humanos, que guardaban una gran intensidad. Que quedarían marcado en la vida de ambos humanos, amándose y cuidándose a su manera..

Los celos que experimenté, por primera vez, no me causaron furia… solo una fuerte punzada de dolor.

—¡Arg! Yo nunca le haría daño a ella.

Y yo lo sabía, Bella jamás correría peligro a lado de Jacob. El logró controlar su instinto mucho más rápido que yo.

Jacob Black le ofrecía màs seguridad de que yo nunca le daré. Jacob Black, a pesar de todo, era mucho mejor protector de lo que yo nunca seré.

—¡BELLA! —el rugido de Charlie interrumpió el silencio—. ¡ENTRA AHORA MISMO!

—Mierda—dijo ella asustada.

Pensé que sería la única forma…—Siento mucho esto —murmuró—. Tenía que hacer lo que pudiera... Tenía que intentarlo.

—Gracias —intentó sonar sarcástica. Otra de las características que los balanceaban. El sarcasmo era un idioma natural entre la pareja de amigos.

—¡BELLA! ¡VEO EL COCHE DE EDWARD Y SÉ QUE ESTÁS AHÍ FUERA! ¡SI NO ENTRAS EN CASA EN UN MINUTO...! —Charlie ni siquiera se molestó en completar su amenaza.

—Vámonos —apremié. Este escenario estaba comenzando a asficciarme. Pensaba que prefería mil veces los pensamientos ofensivos de Charlie Swan… que presenciar más fallas mías y reconocer que Jacob Black era nada mas y nada menos, el protector y “humano” perfecto para Bella.

… Mas lo que presencia fue infinitamente peor.

Bella miró a Jacob Black con angustia, una mirada que jamàs había visto en ella… una de un corazón dividido.

—Lo siento —susurró él—Adiós, Bella.

El dolor de Jacob fue grande, pude leerlo y probarlo… me stremecìa pensar, que fuera el mismo dolor que Bella experimentada al compartir ese espacio entre ellos dos. Un espacio en el que yo no tenía lugar.

—Lo prometiste —recordó Bella con desesperación—. Prometiste que siempre seríamos amigos, ¿de acuerdo?

Black recordó aquella promesa con solemnidad y tristeza. Pude ver la escena con mis propios ojos, y juró por todo lo sagrado… que el dolor que sentí al presenciarla. Fue igual al de Jacob al no poder realizarla.

Lo siento, Bella —Ya sabes que intenté mantener esa promesa, pero... no veo cómo va a ser posible. No ahora... —el rostro del chico se deshizo, ahora Bella era testigo del vacio que el estaba sintiendo en su interior—. Te echaré de menos —articuló con los labios. Una de sus manos se alzó hacia su mejor amiga, al amor platonoco que nunca alcanzaría…, como si deseara que fueran lo suficientemente largos para cruzar la distancia entre los dos.

Te quiero, Bella. Siempre te voy a querer…

—Yo también —contestó ella. Pareciera que la respuesta fuera a sus pensamientos y no a las palabras articuladas.

La escena me azotó pero que un látigo con púas en la lazo de cuero. No me gustaba… no podía presenciarla más tiempo. Estaba consiente se lo que podría perder si permitía que esta continuara… Bella quería a Jacob, no necesitaba leer mente o percibir sentimientos para saberlo. Ella me amaba a mì, pero eso no cambiaba los sentimientos que le guardaba también a lobo… Tal vez fueran más fuertes de lo que ella pensará, tal vez los suficientes como para…después de abrazarse. Darse cuenta de que eran el uno para el otro e irse juntos. Bella… con Jacob, feliz… a salvo y lejos de mí.

¿No Era eso lo que en un principio estaba buscando?. Regresé con ella porque Bella lo deseaba así, porque, al igual que yo… no concebía un mundo en donde ambos no pudiéramos estar juntos. ¿Pero y si, después de todo…ella si pudiese?, Y si…¿Después de todo, ella encontrase la manera de estar segura y feliz?

… Era lo que yo quería. La amaba… y eso era lo que me importaba.

—Jake... —Diò un paso hacia el hombre, lobo… pero hombre. Que la esparaba con los brazos abiertos en su mente. El deseaba con tanto fervor estrecharla como ella a el. Algo que lo definiría todo. El futuro que Isabella Swan se merecía desde el principio.

Te quiero, Bella. Deseo que te des cuenta de cuando me quiere tu también a mì.

…Pero yo siempre sería un criatura egoísta. Siempre sería parte de mì.

Era inevitable.

Empujé a Bella hacia a mì, rodeándolo con mis brazos… Tomando lo que me pertenecía, evitando que ese futuro se consumara.

—Todo está bien —me primetiò, esperando que la soltara, pensando que eran los sentimientos bipolares del lobo lo que me preocupaban.

—No, no esta bien—dije yo tajante. Por supuesto que no estaba bien. Para mí… La había perdido una vez. ¡Maldita sea si dejo que eso ocurra de nuevo!.

Jacob sintió el alejamiento de Bella, la furia de hacer interrumpido su momentos lo embargó. Regrésamela, sanguijuela… —Suéltala —rugió en palabras—. ¡Ella quiere que la sueltes!

Esta vez no se exigiría control. Sus ojos destellaban furia y ganas de matarme… Perfecto, que termine esto de una buena vez.

Empujé a bella detrás de mí, Si quería batalla ahora…a delante. ¡Que gané el mejor monstruo!

—¡No! ¡Edward...!

—¡ISABELLA SWAN! —el grito de Charlie no saco a ambos de la burbuja de pelea…. ¿En qué estaba pensando?, Iniciar una batalla a plenas calle… justo frente a un humano.

¿En que estaba pensado, animal? Se reprimió Jacob, también

—¡Vámonos! ¡Charlie está como loco! —gritó llena de pánico—. ¡Date prisa!

Ceñí a de la cintura y cerré mi mente. Dejando al licántropo a tras…. Noté sus frenéticos latidos de corazón y la sangre abandonando su rostro conforme avanzábamos a la casa de Charlie Swan…

Ambos compartíamos ya demasiados problemas…

Victoria, Licántropos, Vulturis y… un humano contrayendo un discursó a gritos de cómo reprender dos adolescentes.

…El mundo me resultaba de lo más extraño. Estos problemas no me eran importantes mientras la tuviera cerca de mí. Aun con los pensamientos de Charlie gritándome y ofendiéndome al ver que su hija venia acompañada….

Apreté la mano del amor de mi existencia para fundirle confianza. —Estoy aquí—dije con solemnidad. Ahì estaría… Para siempre. Aun con hombres lobos, vampiros y padres neuróticos sobre el camino….

Ella suspiro hondo, acercándose inconscientemente hacia mí. Diciéndome sin palabras que ella me amaba y, de la misma manera… Ella estaría igual para mí.

…Me dejé ahogarme en la felicidad por unos segundos.

FIN


2 may 2009

NOCHE SIN LUNA - 4

Fe


—¡Bella! —gritó El jefe de policía Swan desde la entrada de sus residencia, comenzando a dar zancadas entre furiosas y aterrorizadas. Charlie Swan ya tenía premeditado lo que iba pasar y con quien seguramente iba a regresar su preciada hija…Se había planteado muchas situaciones y barajeado las formas de reaccionar ante ellas; con indulgencia o aplicar el poder que tenía como oficial de policia… Pero, hasta que me vio saliendo a mi del auto; Con la cosas más preciada para el en mis brazos luciendo como un cadáver en vida….Se dió cuenta de que en realidad el nunca se había preparado para esto. Y tampoco lo estaría en el momento en que yo, el despreciable Edward Cullen La Volviera a Abandonar…

Maldito Insolente, Entupido muchacho… Infeliz desalmado. ¿Qué no es ya suficiente en dolor que le has causado? ¿Cómo te atreves? Idiota, Imbécil…

Charlie Swan no era absolutamente nada mío, no sentía otra cosa mas que respeto por el…. Pero sus insultos eran más dolorosos de lo que pude siquiera imaginar.

—Charlie —murmuró silenciosamente Bella en mis brazos, suficientemente cansada como para sostenerse en pie, Mucho menos para enfrentar a su Padre por mi causa….

Aun no entendía por que no me pedía que me alejara, ¿Qué era lo que ella bisecaba?, ¿Que era lo que tanto dolor le causaba al estar cerca de mi?, ¿A caso solo buscaba respuestas?. Era lo más razonable… Y era lo menos que podía darle en este momento. Pero primero; ella tendría que descansar.

Ya Dios diría que pasaba después.

—Silencio. Todo va bien; estás en casa y a salvo. Duérmete ya—Le dije en un tono en el que solo ella podría escucharme. Mas no me hizo caso.

—No me puedo creer que tengas la cara dura de aparecer por aquí —bramó Charlie a solo unos cuantos pasos de mí, dando zancadas enormes mientras su furia iba acrecentándose… En su mente se imaginó golpeándome de una manera salvaje…. Sería inútil, lejos se causarme daño a mi, solo se lo causaría a el. Aunque… en realidad, los golpes me los merecía. Merecía eso y más.

—Déjalo, papá —balbuceó a penas. Oh, Vaya… me estaba defendiendo

—¿Qué le ha pasado? ¿¡Qué le has hecho!?—inquirió Charlie, y su mente una vez mas comenzó a divagar en distintas situaciones, desordenadas y poco racionales… Pero en todas yo era el culpable del estado de Bella, el horror y el miedo resultaron mas fuertes que su potente furia, una que estaba seguro…iba a tener consecuencias en un humano de su edad. Temblé por dentro. Al imaginarme a Charlie Swan afectado de gravedad. Una vez más…por causa mía

—Sólo está agotada, Charlie. Por favor, déjala descansar—intenté calmarme, pero el haber pronunciado una palabra dirigida hacia el, solo hizo recobrar su febril odio e ira… ¿Era esto lo que el amor de Charlie podía llegar a provocar?, ¿Tanto amaba a su hija que estaba dispuesto a matarme para arrancarla de mis brazos?...A el no le preocupaba el crimen que cometería, y estaba seguro de que, si no fuera por Bella o por la situación y el lugar….ya hubiera sacado la pistola y disparado hacia mi pecho. No le importaba…Para el; yo era el monstruo, el que subía desde el infierno para torturar a su angelito más preciado.

Lo peor de todo es que le estaba dando la razón… Si yo estuviera en el lugar de Charlie, o si algún tercero se atreviera siquiera a ponerle un dedo encima para lastimarla…. Serían poco los segundos en que este permanecería con vida.

La diferencia es que era yo quien había extendido ese dedo. Charlie Swan, También distinto a mí y, aunque el mismo no quisiera aceptarlo; Contaba con el don de la indulgencia.

—¡No me digas lo que tengo que hacer!. ¡Dámela! ¡Y quítale las manos de encima!—bramó mientras me extendía su brazos con hostilidad, intente extenderla hacia el, a pesar del dolor que sentía al dejarla lejos de mi agarre. Pero Bella tomo mi camisa en sus dedos, aferrándose a mi pecho fuertemente…. Me sorprendí.

—Déjalo ya, papá —volvió a decir, esta vez un poco más fuerte—Enfádate conmigo.

¿Cómo puedes defenderlo…como después de todo… maldito muchacho, Idiota, mequetrefe hipócrita Sabandija…

Ouch…eso de verdad lastima.

—Puedes apostar a que sí —prometió Charlie—. Entra.

—De acuerdo. Bájame —suspiró resignada, índico con un movimiento que la bajará, y así lo hice…con mucho pesar. Pero a penas caminó unos cuento pasos y se dejó caer…La tomé en brazos antes de que pudiera golpearse la cabeza con la acera. No quería aceptarlo...pero Charlie, a su edad…no podría con Ella, y bella estaba demasiado extenuada como para caminar por si sola a su habitación. A demás de que iba tomar la mínima excusa para permanecer con ella….todo el tiempo posible antes de que…

Preferí no pensar en ello…

—Déjame sólo que la lleve a su cuarto. Después me marcharé.

—¡No! —gritó, esta vez con todas sus fuerzas…sorprendiéndome aun más. ¿De verdad no quería que me alejara?, ¿después de todo….?, ¿Qué era lo que ella quería de mi? O era que tal vez aun no obtenía las respuestas que me pedía a gritos en sus ojos… Sería un milagro pensar que… depures de lo presenciado, después del daño…quisiera quedarse a mi lado. Tal vez irme era la correcto, pero… ¿cometer el mismo error?. No…no, esta vez, que ella lo decida.

Que ella me lo pida, mientras tanto… le daré lo que ella precise de mi, y nada si lo prefiere así

—No iré lejos —prometí en voz baja, lo suficiente como para que Charlie Swan no pudiera escucharme.

—Hazlo… pero te quiero fuera después—dijo Charlie a lo bajo, reprimido y resignado.

Solo…solo deja de lastimarla. Suplicó en pensamientos y yo me lo juré estrictamente a mi mismo en secreto.

Subí las escaleras de la casa con Bella ya casi dormida, aun apretándome fuertemente de la camisa… Le sonreí y retiré cada uno de los para que su mano pudiera descansar en su pecho. Entré a la habitación, no había cambiado en nada… excepto por algunas, que….no podía encontrar cuales eran. Suspiré y acosté a Bella delicadamente en su cama, envolviéndola con la colcha….

Me perdí, mirándola dormir, no era justo. Cuántas veces en mi tiempo de oscuridad trataba de recordar como se veía ella…allí, recostada, tranquila y segura…en brazos de Morfeo. Hoy me di cuenta de que mis recuerdos, casi perfectos…nunca le iban a hacer justicia…. Lo añoraba, añoraba que esto siempre fuera de esta forma, que siempre pudiera admirarla como lo hago ahora, aun con Charlie contando los segundos para salir de su casa, o la incertidumbre de no saber si ella me aceptaría de vuelta.

—¡Suficiente!, ¡Ahora sal de mi casa! — gritó Charlie desde las escaleras. Me dì la libertad de besarla rápidamente en la frente y salir de su cuarto…. No me preocupaba por ahora, regresaría pronto….

—Me retiro—avisé caminando hacia la puerta.

—Edward…—me llamó este, con voz demasiado reprimida, no necesite leer su mente para saber que estaba tratando de no armar un escándalo con Rose y Emmett afuera, esperándome— Debo ser claro contigo, no se si planees quedarte o irte de nuevo. Sea como sea…te lo advierto muchacho; No quiero que vuelvas a traspasar la puerta de esta casa, no quiero que estés ni un centímetro más cerca de ella… no pretendo contenerme la próxima vez que la vuelvas a lastimar.

—Jefe Swan, no es mi intención contradecirlo y ofenderlo…— no supe como empezar, y no lo analicé, Charlie era un hombre directo, y yo sería de la misma manera, directo con el— acepto sus reglas, prometo no entrar a esta casa si se me restringe. Pero me temo que no podré aceptar su última condición.

¡Insolente!

—Le tengo respeto.. —proseguí—pero me niego a acatar una regla imposible de obedecer para mi. Intenté hacerlo, y créame cuando le digo que nunca me he preocupado por otra cosa que no sea su bienestar. Más no comentaré ese mismo error otra vez… Una vez mas le reitero mi respeto; pero Amo a Bella y será ella quien decida si debo o no alejarme de ella.

Sabandija, ¿Cómo se atreve?...Insolente

—Con su permiso…—murmuré y salí de la casa sin mirar a tras

Caminé lo más rápido posible (humanamente por supuesto) a la puerta del auto donde esperaban Rose Y Emmett, en cuanto abrí la puerta trasera del auto, Emmett arrancó. No pronunciaron ni una sola palabra, y yo agredía que lo hicieran; En un instinto muy humano, me apreté el puente de la nariz con el dedo pulgar y anular… pensando que tal vez así, lograría borrar los insultos y reproche de Charlie Swan…

Charlie Swan, Bah!, el en realidad no importaba tanto…o al menos así siempre lo consideré, pero…vaya, como lastimaba haber perdido la minima confianza que tenía en mi, decepcionar a alguien, Me imaginaba un buen muchacho, un caballero. Y que había resultado; Un cobarde insensible e inmaduro sabandija. ¡Maldición!

—Edward…—Su voz me sacó de mis tortuosos pensamientos.

— ¿Qué quieres, Rose? — pregunté tajante. No necesitaba otro instintivo para ponerme de nervios, no ahora…era lo menos que necesitaba.

Demonios, Sigue molesto.

— ¿Esperabas que estuviera Riéndome?—dije con Cruel ironía, ella le hizo una mueca de dolor al espejo retrovisor. Suspiré cruzado de brazos e intenté concentrar mi vista en algún punto del camino.

Lo siento…

—Olvídalo Rose—murmuré con escepticismo.

¿Algún día lograrás perdonarme?

—Ya lo hice

—Edward…yo…—volvió a murmurar insegura, Emmett solo conducía, con los ojos puestos en la carretera, como si de verdad tuviera que concentrarse en ella; como si nuestras Conversación pasara desapercibida por el No seas así con ella Por favor. Hazlo por mi hermano…La ha pasado muy mal. Fue lo único que pensó, y por respeto a el…lo olvidaría.

—Rose, entiendo…—comencé, el tono de mi voz logró el matiz que buscaba. Comprensivo, indulgente— Ahora tengo muchas cosas en la cabeza, muchas cosas en que decidir, en que pensar… No me impongas más traba, necesito tranquilidad.

Nos quedaremos Pensaron ambos al unísono. Me dí cuenta; una ve más… de que no solo había decidido por mí… Había removido a toda mi familia de un lugar, de un hogar… ¿Y Quién era yo para hacerlo? Un vampiro asustado, incapaz de pensará más allá de sus propias narices, un egoísta… Una Sabandija

—Yo no soy quien para impedirle algo así, y lamento haberlo hecho en el pasado. Ustedes siempre han sido libres de vivir en Forks.

Ambos se miraron el uno al otro con ojos de inanita, No había contestado su cuestión verdadera

¿Te quedarás?

Era deplorablemente lastimero que me lo recordaran. Y era ridículamente frustrante la incertidumbre.

—Sólo si ella lo quiere así.

Bella Swan es la que decide… ¿No es así? Sus pensamientos iban impregnados con estúpido sarcasmo…

—En lo que respecta a mi vida, Si—fruncí el seño, hablé lo más claro y fríamente posible— Acostúmbrate a eso.

Llegamos a la casa en cuestión de unos minutos, las puertas estaba abiertas. Nunca me había acostumbrado a permanecer en un lugar fijo…no tomaba afecto porque sabía que tarde o temprano este sería remplazado por otro. Sin embargo, no pude reprimir el sentimiento de añoranza al cruzar aquellas puertas y ver al resto de mi familia reunida allí, solo por mí, Otra vez como el hijo prodigo arrepentido de sus errores. Sin rencores, sin reproches… Sin la necesidad de perdonar porque no encontraban una sola ofensa.

No pude evítalo, a diferencia de Jasper; yo no lidiaba con la gama de emociones que esto me provocaba. Me sentí asqueado conmigo mismo… Era desasida culpa como para lidiar con ella. Bajé mi cabeza y deje salir un quejido… Resultaba tan patético.

—Hijo, No debes sentirte avergonzado—susurró Carlisle, que ya se encontraba tomándome de los hombros, fuertemente…obligándome a mirarlo a los ojos— tolo que hiciste, todo lo hiciste por amor.

—No sirvió no nada, lo único que causé fue dolor. Me equivoqué y las consecuencias fueron fatales,

—Nos equivocamos, pero lo hacemos para demostrar fortaleza—esta vez fue Jasper quien habló, acercándose a mí apartando una de las manos de Carlisle para colocarla en mi hombro también— Eres mas fuerte que cualquiera de nosotros. No nos hagas perder fé en ti…

—¿¡Fe!? — Exclamé exasperado — ¡¿Cómo puedes siquiera pretender tener fe en mí?!, ¡Después de lo que le he hecho!, ¡Después de lo que le He Hecho a ella!

Iba a soltarme del agarré de Carlisle y mi Hermano. Esto era enfermizo, tan poco sensato…¿Por qué todo insistían en verme como alguien inocente?, ¿Por qué no podían ver que mis decisiones siempre serían las peores?, ¿Por qué querían formar parte de alguien que, lejos de traerles felicidad, solo acarreaba decepciones, tristezas….?. Fe en Edward Cullen, Jasper y todos lo demás… ¿Cómo podían lograr tener fé en alguien como yo?

—De la misma manera en que en que tu la tienes en mí, Edward—respondió Jasper a todas mi interrogantes, sin necesidad siquiera de leer mi pensamiento— O ¿es que caso no la tienes?

—No seas ridículo, por supuesto que tengo fe en ti,

—Y ¿Por qué, Edward?, ¿Qué he hecho yo para merecerla? Después de lo que pasó hace 6 meses, ¿Aun tienes fe en mi?

Me quedé mudo e inmóvil. ¿La tenía?, en verdad podía…podía confiar en Jasper después de lo ocurrido. Jasper siempre fue parecido a mí en muchas aspectos, algunas reacciones, algunas similitudes en el carácter…la manera de amara tan profunda e inevitable… La fortaleza y la capacidad para sobrellevar nuestros conflictos internos.... Era una de la persona más entera que conocía, de las más tenaces… Dispuesto a hacer todo, lo que fuera por nosotros, por Alice. ¿Debía juzgarlos solo por una estúido papel rebelde afilado?, ¿Por una situación inevitable que bien podía haberse presentado en un lugar equivocado y con alguien inadecuado?.... Jasper era mucho más que eso, Jasper Hale no sería jugado por un error, si no por una vida de esfuerzo, valentía y fortaleza…

¡OH!, Ahora comenzaba a entenderlo. Alcé mi cabeza y en una acto de hermandad, coloque mi mano en uno de sus hombros también…

—Sin duda alguna—le sonreí con suficiencia, y el lo hizo también.

Sabía que entenderías.

—Gracias—lo dije con el corazón.

Y que Rayos estas esperando aquí… ¡Ve con ella!

Volví a sonreír, no pude indagar si era de nervios o de agradecimiento a el y a mi familia…que seguí aun viéndome como la oveja perdida… Y así me sentía yo, una oveja que por fin había regresado a su hogar…

Ojala puedan volver a ser como antes

Te lo mereces hermano.

Salúdame a mi enanita favorita.

Solo sé Feliz Edward.

Salí de la casa y corrí por el bosque….Una parte de mí había quedado aliviada y en paz. Una parte que nunca había tomando como segundo término, Tenía una familia, que me aceptaba con era, con mis errores y mis falsos pasos…una familia que estoy seguro, En la eternidad iba a volver a descuidar.

Pero faltaba la parte más difícil, la más importante de todas…

Enfrentar a Bella, y de ser posible…. Implorarle y demostrarle hasta perecer que Mi existencia sin ella…No significaría nada.

La verdad

Aquí estaba otra vez; tal como el día que nuestra historia comenzó y me era tan extraña la analogía de ambas situaciones. Sin bien recuerdo, esa noche la abrazaba de la misma manera, tal como lo hago ahora, esa noche respiraba tan similar a como lo hace en estos momentos… su esencia era exactamente la misma desde hace casi un año. Y la habitación estaba exactamente como lo estaba en ese momento, bueno…en si.

Había encontrado la diferencia que noté cuando entre esta mañana…. Sus libros, sus discos, películas e incluso adornos; todo lo que ella frecuentaba, todo lo que la describía; habían desaparecido de su habitación, dejando un hueco simplemente lleno de mueblas, ropa y papeles. La apreté más contra mí, Oh, claro que conocía la razón…y no dejaba de lamentarme por ello; ¿¡Qué había hecho!?....; ¿Cómo lo podría remediar? me buscaba una y mil formas, cualquiera que pudiera reparar tanto daño causado, pero siempre llegaba a un punto muerto en mi conciencia… No sabría como hacerlo, ignoraba completamente sus deseos. ¡Frustrante!

¿Como compensarla cuando no se si busca algo en mí?, ¿Cómo consolarla sin saber si yo seré un alivio para ella?...¿Cómo conseguir sobrevivir si ella no pudiera perdonarme?.

Había logrado recuperar a mi familia, sin darme cuenta que mi cuerpo, mi mente pedía recuperar a alguien mucho más importante; Charlie, ahora soñando, se había encargado de ilustrarme todo lo sucedido, y la información con la que me encontré me estaba carcomiendo; Bella Fría, Bella destrozada, Una Bella sin Música, sin libros, sin sonrisas sinceras, Bella vacía. Una Bella que no era Mi Bella.

¿¡Que he hecho!?, ¿¡Que e hecho!? Pensé a gritos una y otra vez, abrazándola contra mí con fuerza, con los ojos ardiéndome, con el corazón matándome… Esto era lo que había provocado, creado una persona tan diferente, tan deprimida y desecha… Dejando lo que había jurado proteger y mantener a salvo: sola, desmadejada y al asecho de una Sádica Vampira sedienta de Venganza, sin más protección que una irresponsable y voluble manada de licántropos entupidos, cegado por mis ideas, por mi idiota obstinación de creer saber lo que era mejor para ella; condenándola al olvido, haciendo que ella misma se perdiera.

¿¡Que he hecho!?, ¿¡Que e hecho!?

Ella no podría disculparme, No debería absolverme de tantos errores… Yo mismo no lograba perdonarme.

—Edward…. —susurró en medio de mi suplicio.

Me congelé, y posé inmediatamente mi mirada en su rostro, asustado de que tal vez me pidiera que la soltara. Pero ahí estaba sin oponer la minima resistencia, profundamente dormida, volteó delicadamente su rostro hacia mi pecho para acurrucarse. Mi Frío corazón recibió el calor sin protesta, sintiéndome en casa.

—Edward…No…no te vayas—volvió a murmurar, pero esta vez con inseguridad, miedo. La apreté más contra mí— ¡Edward, Quédate Por favor! —suplicó con voz asustada, lo suficientemente alta como para despertar a Charlie.

—Shhh. Bella, aquí estoy. Ahora y siempre—la arrullé, repitiendo esas palabras constantemente hasta que se calmara. Supongo que las decía más para mi consuelo que el suyo.

Fue cuando lo recordé, tal como la primera vez que la había escuchado decir mi nombre en sueños, me volví a devanarme los sesos buscando el nombre a las emociones que ahora volvía a experimentar; Otra vez, no encontré significado…no me importó. Y tal y como lo hice hace un año, me deje ahogar en ellas, disfrutando de mi lugar feliz, mi propio Deja Vu… Recuerdo que esa noche, había catalogado mi vida antes de conocer a Bella como una insufrible Media Noche… Pero ahora me daba cuenta, después de haber estado tanto tiempo alejado…que esa en realidad no era la forma de describir mi mundo sin Bella; La media Noche era oscura…pero aun existía una Luna que la iluminara tenuemente. La vida sin Bella era penumbra absoluta: Una Terrible y Lastimera Noche Sin Luna. Oscuridad; plena, desgarrante, penetrante y sin cuartel.

Tendría que encontrar una manera de hacerla entender, que mi existencia lejos de ella; era mucho peor de lo que ella podría pasar alguna vez.

Un suspiro de su parte me puso en alerta. Aun no abría los ojos, pero estaba seguro de que esta vez estaba despertando… Me preparé a mi mimo, y me tomé la libertad de acariciar suavemente su frente. Quise pensar que ella había hecho aquel gesto por causa del frío de mi roce….espere paciente, pero aun no abría sus ojos, como si temiera a hacerlo, como si rehusara a despertar. Fruncí el seño a causa de tanta incertidumbre. Cuando por fin, dio un largo suspiro…Parpadeó y me miró con ojos inescrutables.

—Oh…—se frotó los ojos y pronunció con una tono de voz que no supe identificar. Su mirada me resultaba extraña. Cerró los ojos y lo abrió una vez más…. No entendía el porque de esta reacción tan anómala ¿Estaba asustada?, ¿confundida? Era como si viera en mis algo que ya esperaba, pero que a la vez… le resultara nuevo, sorprendente…. Quizá estaba aterrada de mi presencia.

— ¿Te asusté? —pregunté sin poder contener mi ansiedad, esperando alguna respuesta afirmativa o negativa…Pero mis nervios se hicieron mayores al ver que ella, lejos de responderme, se limitaba a observarme de la misma manera extraña y sorprendida parpadeando varias veces… Por la forma en como la veía, sabia que estaba analizando algo con mucho detenimiento.

Por todo lo que es sagrado. ¡¿Qué rayos estaba pensando?!

— ¡Oh, mierda! —hablo por fin, pero sus primeras palabras no lograron aclárame que era lo que estaba pasando por su mente ahora. Bella no era devota de decir malas palabras. Debería de estar pasado algo verdaderamente malo como para que pronunciara una…

— ¿Qué pasa, Bella? —cuestioné preocupado. Ahora de verdad estaba ansioso.

Se limitó a fruncirme el ceño con tristeza. ¡¿Por el amor de Dios?!...Habla antes de que me vuelva loco.

—Estoy muerta, ¿no es cierto? Me ahogué deverdad. ¡Mierda, mierda, mierda! Charlie se va a morir del disgusto.

¿Pero que…?

—No estás muerta—le aclaré con mala cara

—Entonces, ¿por qué no me despierto? .

Estás despierta, Bella.

Sacudió la cabeza. —Seguro, seguro. Eso es lo que tú quieres que yo piense, y entonces, cuando despierte, todo será peor; si me despierto, cosa que no va a ocurrir, porque estoy muerta. Esto es horrible. Pobre Charlie. Y Renée y Jake...

Increíble, sencillamente fantástico ¿Era esto lo que de verdad estaba pensando?, ¿De verdad creía que estaba muerta?... Bella tendría que ser mucho más inteligente. Obviamente, yo no estaría con ella en el caso de que ella hubiera muerto… En lo cielo no admiten vampiros egoístas.

—Ya veo que me has confundido con una pesadilla —intenté sonreírle por mi broma. Como estaba la situación, me fue imposible pintarla de alegría—. Lo que no me puedo imaginar es qué es lo que debes de haber hecho para terminar en el infierno. ¿Te has dedicado a cometer asesinatos en mi ausencia?

—Pues claro que no. Tú no podrías estar conmigo si yo estuviera en el infierno.

Exacto, mas bien porque sería imposible que ella cayera en el averno. ¿Es que nunca lo entendería? .Suspiré.

Una vez más, el silencio la envolvió mientras analizaba las cosas con más calma, asumí que comenzaba a percatarse de lo que de verdad estaba pasando. Pude notar la sangre que se acumulaba lentamente en sus mejillas… Contemplé ese sonrojo, mi favorito, como lo sería siempre.

—Entonces, ¿todo eso ha ocurrido de verdad? —parecía sorprendida.

—Eso depende. Si te refieres a que casi nos masacran en Italia, entonces, sí.

—¡Qué extraño! He viajado a Italia de verdad. ¿A que no sabías que por el este nunca había pasado más allá de Alburquerque?

Hay Bella…Puse los ojos en blanco. A comparación de confundir la realidad con un sueño, ese comentario se ganaba el premio mayor

—Quizá deberías dormirte otra vez. No dices más que tonterías.

—Ya no me siento cansada. ¿Qué hora es? ¿Cuánto tiempo he estado durmiendo?

—Es la una de la madrugada. Así que, unas catorce horas.

Comenzó a estirarse de una manera muy natural, como si no fuera yo….el causante de toda su desgracia, con quien estuviera charlando a altas horas de la madrugada en su habitación.

Jamás me dejaría de impresionar

— ¿Y Charlie? —preguntó.

Hablando de recordatorios dolorosos…

—Duerme. Deberías saber que en este preciso momento me estoy saltando las reglas, aunque no técnicamente, claro, ya que él me dijo que no volviera a traspasar su puerta, y he entrado por la ventana... Pero bueno, al menos la intención era buena.

— ¿Charlie te echó de la casa? — pareció sorprendida de mi declaración. Sorprendente A había empezado la conversación y yo ya me encontraba frustrado por saber la razón del porque ella no me echaba de su cuarto al igual que Charlie Swan.

— ¿Acaso esperabas otra cosa? — pregunté irónico… Ironía era que ella reaccionara tan tranquilamente ante mi presencia.

¡Vamos Bella…si quieres que me vaya solo dilo!

—¿Cuál es la historia? —preguntó con curiosidad, aunque pude notar cierta mirada sospechosa, sabía que ella de verdad querría saberlo… pero la vez, estaba seguro de que alargaba todo esto como una simple charla monótona por una razón. No sabía porque, pero al fin y al cabo termine por agradecérselo… más tiempo con ella antes de que me pidiera alguna otra cosa.

— ¿Qué quieres decir? — le seguí el juego

— ¿Qué le voy a decir a Charlie? ¿Qué explicación le voy a dar por haber desaparecido...? Ahora que lo pienso, ¿cuánto tiempo he estado fuera?

—Sólo tres días —entrecerré los ojos. Habíamos llegado a un punto importante en que ni siquiera yo, con tantas tonterías en la cabeza, me había preocupado por resolver… ¿Qué era correcto decir en esa situación? Y no creo que Bella planeara contarle a su Padre que había viajado a Italia para evitar que yo me quitara la vida por hacer haber imaginado…. No, creo que esa definitivamente no era una alternativa—….. En realidad, albergaba la esperanza de que se te ocurriera alguna buena explicación. Yo no tengo ninguna.

—De fábula— bufó decepcionada.

—Bueno, quizás Alice sea capaz de inventar algo —dije tentando terreno, era justo aquí donde no tenia de cómo continuar… No quería poner fin al paréntesis que estábamos creando ella y yo. De ser posible, me deleitaría tanto como pudiera hablando de cosdas insustanciales. Aunque la espera solo anticipaba lo inevitable, a pesar de no tener una idea exacta de lo que fuera…

—Y bueno... —comenzó, estaba seguro que ahora, tal vez esteria pensando otra forma de maternos hablando…—¿en qué has andado hasta hace tres días?

Mala pregunta… y ¿Por qué era precisamente eso lo que debía de preguntarme en este momento?, y ¿Cómos debía contéstale? No creo que Bella gozaría una historia en donde solo existía color negro y sentimiento de lamento y desolación.

Pues veras Bella… simplemente la pasé desgarrándome el corazón de piedra como un inútil deleznable, ¿Sabías que el dolor en los vampiros es miles de veces más agudo que el de un humano?...Después de fracasar en protegerte de Victoria; me ahogué en un mar de agonía, muerte y lenta tortura que me volvió loco por 6 largos meses… Experimenté la congoja más grande de toda mi existencia y casi me pierdo a mí mismo, a mi familia y a ti. Nada en especial amor, ¿Y dime, tú que has estado haciendo?

—En nada que me entusiasmara excesivamente—censuré mis pensamientos.

—Claro que no —masculló con cara de enfado.

— ¿Por qué pones esa cara?

—Bueno... —frunció los labios pensativa—, si, después de todo, sólo fueras un sueño, ésa sería exactamente la clase de respuesta que darías. Mi imaginación no da para mucho, está muy claro.

Suspiré. Y ahí va de nuevo, ¿En verdad le era tan difícil creer que no la estaba atormentando dormida?, no sabía que Bella tuviera sueños tan reales, seguramente ese sería el catalizador de sus involuntarias palabra en brazos de Morfeo. Me cuestioné…quizás era por eso que no me corría aun de su habitación…

Dolor…otra vez, jamás me iba acostumbrar a él.

.

—Si te lo cuento, ¿te creerás al fin que no estás viviendo una pesadilla?

— ¡Una pesadilla! —Reclamó, no quise hacerme falsas ilusiones—. Quizá si me lo cuentas.

—Estuve... cazando— lo que, en términos técnicos, era cierto.

— ¿Eso es todo lo que eres capaz de hacer? —criticó—. Eso no prueba de ninguna manera que esté despierta.

Vacilé por unos instantes. Era evidente, sin en este momento me abría y respondía a la pregunta tal y como es, Censurando las situaciones macabras y ridículas por supuesto, entraríamos en otro terreno.

—No estuve de caza para alimentarme. En realidad, ponía a prueba mi habilidad... en el rastreo. Y no soy nada bueno.

— ¿Y qué fue lo que estuviste rastreando? —preguntó intrigada.

—Nada de importancia— Y aquí comenzábamos, esto ya era pasarse a otro nivel…en cualquier momento…ella pediría un mejor explicación, con ella….una excusa para preguntar el porqué aun seguía en su habitación. No sabía cómo lograría sobrevivir esta vez

—No te entiendo.

….No…no estaba seguro de querer partir tan pronto, al menos…el menos no lo haría sin suplicar que me perdonara.

—Yo... —¡Maldita sea!, ¿Cómo encontrar las palabras correctas?—. Te debo una disculpa. No, sin duda, te debo mucho más, muchísimo más que eso, pero has de saber que yo no tenía ni idea.... No me di cuenta del desastre que dejaba a mis espaldas. Pensé que te dejaba a salvo. Totalmente a salvo. No tenía ni idea de que volvería Victoria... . Debo admitir que presté más atención a los pensamientos de James que a los de ella cuando la vi aquella vez y, por consiguiente, fui incapaz de prever esa clase de reacción por su parte y de descubrir que ella tenía un lazo tan fuerte con él. Creo que me he dado cuenta ahora de que Victoria confiaba tanto en él que jamás pensó que pudiera sucumbir, ni se le pasó por la imaginación. Quizá fue ese exceso de confianza el que nubló sus sentimientos por él y lo que me impidió darme cuenta de la profundidad del lazo que los unía….

Pero, de cualquier modo, no tengo excusa alguna por haber permitido que te enfrentaras sola a todo eso. Cuando oí lo que le contaste a Alice, e incluso lo que ella vio por sí misma, cuando me di cuenta de que habías tenido que poner tu vida en manos de hombres lobo, esas criaturas inmaduras y volubles, lo peor que ronda por ahí fuera aparte de Victoria.... Por favor, créeme cuando te digo que no tenía ni idea de todo esto. Se me revuelven las tripas hasta lo más profundo, incluso ahora, cuando puedo verte segura en mis brazos. No tengo ni la más remota disculpa en...

—Basta—interrumpió secamente… , obviamente no me perdonaría… ¡Era Estúpido, débil e Idiota! Imaginar que de verdad… que siquiera albergara la esperanza de volver con ella como si nada hubiera pasado. Si Edward, adelante… hazte falsas ilusiones como un mentecato adolescente de secundaria, mírate a ti mismo, tan terco tan egoísta…tan idiota….tan ingenuo como para pensar en una solución sencilla a esta situación, tan miserable que hasta el más mediocre de los humanos parecía un afortunado a comparación tuya.…

Seguramente eso me diría a mi mismo hace 2 años si viera en que me he convertido…. El Edward metódico, el Edward intraspazable…el fuerte; Estaba seguro, sentiría asco de mi…como lo hago yo de el presente.

—Edward —comenzó a hablarme una vez más, interrumpiendo momentáneamente mi castigo persona…Tenía que ser esto, había llegado la hora. Intenté prepárame mentalmente para un segundo dios..... Naturalmente, fue imposible —, esto tiene que terminar ya. No puedes ver las cosas de esa manera. No puedes permitir que esa... culpa... gobierne tu vida. No tienes por qué asumir la responsabilidad de las cosas que me han ocurrido aquí. Nada de esto ha sucedido por tu causa, sólo es parte de las cosas que me suelen pasar a mí en la vida. Así que si tropiezo delante de un autobús o lo que sea que me ocurra la próxima vez, has de ser consciente de que no es cosa tuya asumir la culpa. No tienes por qué salir corriendo hacia Italia porque te sientas mal por no haberme salvado. Incluso si yo hubiera saltado de ese acantilado para matarme, ésa habría sido mi elección y, desde luego, no tu responsabilidad. Sé que está en tu... naturaleza el cargar con las culpas de todos, pero de verdad... ¡no tienes por qué llevarlo hasta ese extremo! Es de lo más irresponsable por tu parte no haber pensado en Carlisle, Esme y.. — la voz se le quebró, ella np pudo terminar de hablar

¿Qu….qué?

Suponiendo que no hubiera escuchado mal, que es lo menos probable pues mi sentido del oído era mucho más que infalible… Bella me estaba planteando que la única razón por la que viaje a Italia y seguirla para no querer perder la vida más invaluable en todo este maldito universo era porque… ¡Porque solo me sentía culpable!

Lejos de pedirme que me fuera, me llamaba la atención por haber cometido un acto tan exagerado al extremo, preocupada por mi familia; Esme, por Carlisle…y ¿Por mi? Como si arrojarse de un acantilado por diversión quedara en un término de mucho menor importancia…. Sin mencionar su propio sufrimiento…sin un solo reclamo de haberla abandonado.

Sencillamente Sorprendente.

—Isabella Marie Swan —susurré con el corazón en vilo su nombre completo, seguramente, mi anterior análisis y mezcla de sorpresa daban a relucir una momentánea locura, era verdaderamente de lunáticos lo que estaba pasando—, pero ¿tú te crees que le pedí a los Vulturis que me mataran porque me sentía culpable?

— ¿Ah, no? —mostró la expresión más confundida que le hubiera visto.

—Me sentía culpable, de una forma muy intensa. Más de lo que tú podrías llegar a comprender.

—Entonces, ¿qué estás diciendo? No te entiendo.

—Bella, me marché con los Vulturis porque pensé que habías muerto —la peor de las maldiciones que pudieran lanzar sobre—. Incluso aunque yo no hubiera tenido nada que ver con tu muerte... —el peor acontecimiento que mi mundo podría alguna vez presenciado…—. Me hubiera ido a Italia aunque no hubiera ocurrido por culpa mía. Es obvio que debería haber sido más cuidadoso, tendría que haberle preguntado a Alice directamente, en lugar de aceptarlo de labios de Rosalie, de segundas. Pero vamos a ver... ¿Qué se suponía que debía pensar cuando el chico dijo que Charlie estaba en el funeral? ¿Cuáles eran las probabilidades?

»Las probabilidades... —Irónico, cada decisión, cada movimiento erróneo, todo lo que creí mejor resultó lo nefasto… tropezones fatales, caídas prácticamente irremediables—. Las probabilidades siempre están en contra nuestra. Error tras error. No creo que vuelva a criticar nunca más a Romeo.

—Pero hay algo que aún no entiendo, y ése es el punto más importante de la cuestión: ¿y qué?

—¿Perdona?

—¿Y qué pasaba si yo había muerto?

Me confundí, ¿Qué clase de pregunta ridícula era aquella?, ¿¡Y que si ella no hubiera muerto!?... me parecía que estaba iniciando una conversación como alguien que ignora completamente el amor profundo y eterno que le tengo a pesar de todas las cosas, ¿Lo ignora de verdad?, ¿¡puede llegar a olvidar un hecho tan inevitable y real!?...

….Creo que estaba llegando al núcleo del verdadero problema.

—¿No recuerdas nada de lo que te he dicho desde que nos conocimos?—cuestioné incrédulo que pudiera existir ese tipo de amnesia tan injusta, o el simple pensamiento absurdo de siquiera imaginar que mis sentimientos hacia ella desaparecieron por completo

—Recuerdo todo lo que me has dicho— respondió con pesadumbre y pude reconocer una vez mas el mismo semblante de dolor que mostró en Volterra sobre mis insinuaciones de permanecer unidos; Dolor, pesadumbre… un sentimiento que luchaba contra todo para poder ocultármelo, pero estaba seguro… la carcomía por dentro. Entonces ahora todo tenía sentido, las razones del porque su actitud ´para conmigo en Volterra.

Recordé el día de mi despedida, el rostro en el que admitía y creía con suma facilidad mi miserable mentira, en donde ella me daba la razón en afírmale que no me convenía estar a su lado… cuando le decía que yo no lo amaba……El rostro lleno de dolor, exactamente el mismo rostro de Volterra, el mismo de ahora….Ella, ¿en verdad seguía con la idea de que yo no la quería más conmigo? Después de todo lo que habíamos pasado en Italia…las señales, aun podía buscar excusas como la culpa para seguir pensando en mi mentira del pasado….

Rocé con la yema e mi dedo su labio inferior, podía sentirlo temblar ante mi contacto, vacilando si mi toque era por mero reflejo o una demostración de cariño…yo gocé del calor antes de aclarar sus ideas.

—Bella, creo que ha habido un malentendido —cerré los ojos mientras sacudía mi cabeza negando lentamente, Que en verdad pudiera ser fiel a una tontería tan grande como aquella después de tanto tiempo… lastimaba—. Pensé que ya te lo había explicado antes con claridad. Bella, yo no puedo vivir en un mundo donde tú no existas.

—Estoy.... Estoy hecha un lío —no parecía comprender ni una sola palabra de lo que yo decía, Muy bien… si esto no lo era suficiente, tendría que aclararle todo desde el principio.

.

—Soy un buen mentiroso, Bella, tuve que serlo.

Me sacudió por los hombros, intentando relajar mi rígida postura.

Su expresión cambio instantáneamente a una completamente helada y sucumbida por el dolor, ¡No.,..no!, a eso no era a lo que me estaba refiriendo…¿Es que me costaría demasiado trabajo de verdad hacerla entender la verdad?

—¡Déjame acabar! Soy un buen mentiroso, pero desde luego, tú tienes tu parte de culpa por haberme creído con tanta rapidez—No puse reprimir el una mueca de dolor al siquiera recordarlo—Eso fue... insoportable.

—Te refieres a cuando estuvimos en el bosque, cuando me dijiste adiós... —Bella aun pronunció las palabras en una estado de incredulidad, completamente paralizada y adoloraría, ese día en especial tampoco le resultaba el mejor recuerdo que haya podido tener...... Comencé a explicarlo todo, absolutamente todo.

—No ibas a dejar que lo hiciera por las buenas. Me daba cuenta. Yo no deseaba hacerlo, creía que me moriría si lo hacía, pero sabía que si no te convencía de que ya no te amaba, habrías tardado muy poco en querer acabar con tu vida humana. Tenía la esperanza de que la retomarías si pensabas que me había marchado.

—Una ruptura limpia —susurró para si misma

—Exactamente. Pero ¡nunca imaginé que hacerlo resultaría tan sencillo! Pensaba que sería casi imposible, que te darías cuenta tan fácilmente de la verdad que yo tendría que soltar una mentira tras otra durante horas para apenas plantar la semilla de una duda en tu cabeza. Mentí y lo siento mucho, muchísimo, porque te hice daño, y lo siento también porque fue un esfuerzo que no mereció la pena. Siento que a pesar de todo no pudiera protegerte de lo que yo soy. Mentí para salvarte, pero no funcionó. Lo siento.

»Pero ¿cómo pudiste creerme? Después de las miles de veces que te dije lo mucho que te amaba, ¿cómo pudo una simple palabra romper tu fe en mí?

Bella continuó paralizada y callada, o demasiado sorprendida o demasiado renuente a creer las palabras que le estaba diciendo. No podía leer su mente, pero no necesitaba hacerlo ene se preciso momento para darme cuenta de que… efectivamente seguía dudando de mi.

¡Frustrante, ridículo…absurdo! …Porque no puede creer un a verdad tan absoluta,

—Vi en tus ojos que de verdad creías que ya no te quería. La idea más absurda, más ridícula, ¡como si hubiera alguna manera de que yo pudiera existir sin necesitarte!

Ella aun seguía sin habla, quieta… absorta de creerme, esto llegó a mi limite… La sacudí de los hombros completamente frustrado y nervioso, tal vez así saldría de su leve estado de shock…o me diría que demonios estaba pensado

—Bella, ¡Dime de una vez qué es lo que estás pensando! —exigí desquiciado

Me quedé congelado al ver las lágrimas correr de sus mejillas automáticamente después de formular mi pregunta. Las punzadas que me provocaron cada lágrimas derramada fueron tremendamente insoportables

—Lo sabía —sollozó—. Sabía que estaba soñando...

¡Mierda, mierda, mierda!... ¿Por qué tenía que ser tan terca?... Por qué mintiéndole me creía de inmediato y dudaba de mi cuando decía solamente la verdad….

—Eres imposible —solté una carcajada frustrada—. ¿De qué manera te puedo explicar esto para que me creas? No estás dormida ni muerta. Estoy aquí y te quiero. Siempre te he querido y siempre te querré. Cada segundo de los que estuve lejos estuve pensando en ti, viendo tu rostro en mi mente. Cuando te dije que no te quería… ésa fue la más negra de las blasfemias.

Sacudió la cabeza fuertemente, rehusándose a oír mis palabras y confiar en mis palabras. ¡Maldición, Maldición!...

—No me crees, ¿verdad? Puedo verlo incluso con esta luz. ¿Por qué te crees la mentira y no puedes aceptar la verdad?

—Nunca ha tenido sentido que me quisieras. Siempre lo he sabido.

Noté un fuerte punzada en el estomago. Ahí estaba de nuevo, el poco amor que Bella se tenía a si misma, poniéndome a mí en la cima mientras ella se consideraba poca persona como para estar conmigo. Era absurdo, ridículo… Bella era mucho más grande de lo que pudiera siquiera , mucho más especial que cualquier humano o vampiro que hubiera pasado por mi vida durante mis largos 100 años de existencia…. Pensaba que ya lo había dejado claro hacia tiempo a tras, que mis afirmaciones y palabras eran suficientes para convencerla… pero ella seguía sin apreciarse tal como era malinterpretando lo hechos, volviéndolo todo erróneo. Menospreciándose a si misma, poniéndose en un punto inferior a mi cuestionándose el merecerme cuando era yo el que debía subir la cima para llegar a merecerla a ella. ¡Y como convencerla si mis palabras son insuficientes!, si una sola negativa destruye todo lo que le he demostrado y jurado…. O, ¿Es que tal vez las palabras no eran suficientes? Debía darle pruebas contundentes del fuego abrazador que provoca en mi pecho cada vez que la siento cerca no era ninguna falsedad, da la pasión que amor que desborda en mi el tan solo verla sonreír, enojarse o sonrojarse no eran ninguna blasfemia idiota como ella lo creía.

No pude pensar en otra cosa, y la sed y el cuidado al que recurría antes para controlar mis deseos no fueron necesarios. Lo sabía, esta vez…la amaba y la amo demasiado, mucho más que antes y de lo que será aun en un futuro. Demasiado como para lastimarla por mi cuenta….

Y realmente, lo necesitaba, Necesitaba sentirla demasiado cerca de mí. Era ese sabor que hacía 6 meses mi interior mataba por volver a experimentar, con el que hiperventilaba cada vez que la imaginaba conmigo… tratando de reconstruir en mi mente el sabor de su boca y la textura suave de sus labios sobre los mío, compensando la dureza y la frialdad….

Haciéndome sentir vivo cuando estaba en realidad muerto

—Te probaré que estás despierta —prometí tratando de contener mi impaciencia.

Atrapé su cabeza con mis manos, acercándola más a mí….no lo soportaría po mucho tiempo, ya lo había aguatado dúrate 6 largos meses….

—Por favor, no lo hagas —susurró suplicante….Utilicé todo mi autocontrol para detenerme…

— ¿Por qué no? —pregunté con duda…. tal vez había actuado demasiado rápido, o era que había malinterpretado sus deseos. Quería demostrarle que la quería… hacerla darse cuenta, Pero ¿Cómo lo haría sin obligarla algo que ella no quisiese hacer? .Estúpida impotencia, me está desquiciándome completamente

—Cuando me despierte... —No otra vez…—. ¡Vale, olvídalo! Rectifico: cuando te vayas otra vez, ya va a ser suficientemente duro sin esto.

Muy bien, esto estaba llegando a los límites de mi capacidad. Y me pregunto porque aun no me encontraba golpeando los muebles o destruyendo la pared de los sentimientos que eso me estaba causando..… Había convertido todo en un verdadero lío, algo que me estaba resultado casi imposible de corregir… Y en este momento me debía concentrar en varias cosas a la vez…. Pero ninguno me había podido resolver la interrogante principal, la que me había estado atormentando desde que regresamos de Volterra y que aun no había conseguido indagar. ¿Ella, aun me quería de vuelta?...

Lo había escuchado de boca de Alice y en sueños y pensamientos de Charlie Swan; Bella había sufrido gracias a mí; y las palabras anteriores confirmaban lo que yo ya sabía, haciéndolo un hecho mucho más creíble para mí y mucho más doloroso…. Y aquí me encontraba, tratando de converncerla de que ella era lo que más necesitaba para sobrevivir e ideando maneras de satisfacer mis ansias y sufrimiento propio intentando Besarla como nunca lo he hecho. Y todo sin antes figurar conseguir su perdón, que en realidad era lo que merecía más la pensar en ese momento….

Estúpido y miserable Egoísta, pensando solo en mí como siempre. Sin tomar en cuenta de que tal vez ella busca alejarse del sufrimiento que yo le causo… Me odié a mi mismo mucho más que en cualquier otra ocasión.

—Ayer, cuando te toqué, estabas tan... vacilante, tan cautelosa. Y todo sigue igual. Necesito saber por qué. ¿Acaso ya es demasiado tarde? ¿Quizá te he hecho demasiado daño? ¿Es porque has cambiado, como yo te pedí que hicieras? Eso sería... bastante justo. No protestaré contra tu decisión. Así que no intentes no herir mis sentimientos, por favor; sólo dime ahora si todavía puedes quererme o no, después de todo lo que te he hecho. ¿Puedes? —murmuré, esperando su negativa. Acéptalo Edward… es lo que tú mismo te buscaste. Confórmate con saber que vive y que estará bien si decide estar lejos de ti…alégrate que esta vez, será por decisión suya y no tuya…

Sencillo se pensar, Esta vez e verdad no sabía cómo lograría estar lejos de ella…

—¿Qué clase de pregunta idiota es ésa?

—Limítate a contestarla, por favor.

Me miró con semblante enigmático por unos segundos, segundo que me parecieron horas…. ¡Contesta…Contesta!

—Lo que siento por ti no cambiará nunca. Claro que te amo y ¡no hay nada que puedas hacer contra eso! — Jubilo, sorpresa, alivio, euforia, incredulidad, Gloria …. No pude como controlar aquel torrente de emociones que amenazó con hacer estragos en mi cabeza y recorrer cada rincón de mi cuerpo envergándolo de una esperanza que no creí jamás volver a tener…

Eso era todo lo que necesitaba, demasiado de lo que alguna vez pude pedir….

Muy Bien… 6 meses aguardando y añorando por todo esto.

—Es todo lo que necesitaba escuchar— No esperaría ni un minuto más.

El la textura de sus labio, el sabor de su boca tan cercana a la calidez de su sangre. La que pensé recordar y estaba seguro nunca olvidaría, era completamente diferente….Mucho mejor que en recuerdos desesperados, exquisita… más de lo que me pude plantear en el pasado. Eso debía ser prueba suficiente…Al menos a mí me convencía absolutamente de todo, de que ahora era libre de no lastimarla y de sentirla plenamente conmigo, de que esta frágil y torpe humana era la que había logrado iluminar mis noches oscuras con su potente luz y que sin ella, la oscuridad en mí me convertiría en un monstruo miserable y perdido…. Bella era mi Luna, mi resplandor personal capaz de iluminar la penumbra de mi existencia. Haría que lo entendiera, aunque eso me llevara toda mi eternidad…. Y por supuesto, jamás me volvería a alejar…Nunca la dejaría, No tenía ni fuerza ni voluntad para hacerlo....

Fue una promesa que me juré a mí mismo y a Bella mientras nuestro labios hacían su trabajo, ahora de que estaba seguro….

Bella me amaba y yo ella… No Había más verdad absoluta que aquella