29 mar 2009

Doomed Love (Cap. 1 y 2)


Capítulo 1 - DESLUMBRANDO


Cuando lo conocí, no tardó mucho para irnos para la cama.
Era raro estar acostada en una cama extraña con un hombre extraño.
Y tener una mujer de mediana edad mirando para nosotros mientras tanto
Sé que parece perversión, pero no lo era.
Era un test. Ok, yo debería estar tranquila. Ya pasé en mi propio test. Nada cambiaría.
Pero él no. Aquel extraño de cabello desordenado y acento chistoso había atravesado el océano para estar allí conmigo. En aquella cama.
Para él, era todo o nada. No que él pareciese nervioso. Nada de esto. Él sonreía. El tiempo entero, como si no tuviese la menor importancia si él cogiese el papel más codiciado de los últimos tiempos o no.
Mientras Catherine ajustaba la cámara, él cantaba una canción extraña, pareciendo muy confortable en su lado de la cama. Yo me moví el suficiente para poder mirar para él.
-que canción es esta? - pregunte curiosa

Él se viró y sonrió. En ese momento yo me recordé de una parte del libro donde Bella discurría sobre la sonrisa torcida (y matadora) de Edward.
Punto para él. Aquella sonrisa era definitivamente desconcertante. No que yo me sintiese afectada. Dios, aquello era un test. Pero yo ya podía ante ver la horda de fans enloquecidas por aquella breve sonrisa. O deslumbradas, sería la palabra correcta.
-es mía – habló sencillamente
-como tuya? Tu la compusiste?
-algo así
Yo levanté la ceja
-Entonces eres músico... o algo así?
La sonrisa se amplió. Matadora... o algo así.
-algo así - repitió
-Listo, niños. Pueden empezar. Sabes el texto, Rob? - Catherine los interrumpió
-Sin problemas
Yo respiré profundo. Ahora era Bella Swan y no Kristen Stewart.
Bella Swan estaba terriblemente apasionada por un vampiro y aquella sería la primera escena verdadera romántica entre ellos.
Su test era más fácil. Sola. Pero Bella no sería Bella sin su Edward. Que quizás fuese este inglés pálido.
Un punto más para él. Era blanco como un vampiro. Quitando las mejillas rosadas, claro.
Tan inglés...
Cuando había llegado hoy temprano en la casa de Catherine, ella había preguntado con quien sería el test hoy
-Quien es él?
-Robert Pattinson
-Nunca oí hablar de el
-No vió Harry Potter?
-Harry Potter?
Catherine rió
-No Harry Potter. Aquel que murió, Cedric
-Ah...
-Parece decepcionada
-Ni lo conozco, porque quedaría?
Sí, era verdad. Ya había hecho tantos tests con tantos actores que ni lograba más recordar el nombre. Algunos parecieron bien prometedores, pero hasta ahora no habían encuentrado un Edward.
Él había llegado horas después. Retrasado. Pésima primera impresión. No que mi opinión contase mucho allí.
Pero todo el mundo sabía que no era bueno retrasarse para compromisos de trabajo.
Catherine parecía levemente irritada, pero no tardó ni medio segundo, el tiempo que él tardó para sonreír, pidiendo disculpas de una manera tan adorable que en el minuto siguiente, Catherine estaba en sus manos.
Deslumbrada.

Yo no quedé deslumbrada, obvio.
Él era sólo más uno en la larga lista de probables Edward’s.
Catherine nos presentó y él me encaró con la misma sonrisa en el rostro y, sin querer, yo me vi sonriendo de vuelta. No deslumbrada, claro.
-No tenemos mucho tiempo, Rob, te retrasaste, entonces mejor hagamos rápido la escena – Catherine los apresuró.
-todo bien.
Subimos para la habitación de Catherine
Según ella, sería el lugar más adecuado para el test.
Yo repasaba mis (pocas) partes en la mente mientras me acosté a su lado y esperábamos Catherine arreglar la cámara. Hasta mi concentración fue rota por la canción.
La canción de él.
Sería un punto más en común con Edward, que también era músico. Quizás. Pero de nada adelantaría si no fuese bien en el test de pantalla.
Él volvería a Londres y yo proseguiría con otro test, otro actor. Hasta que el verdadero Edward apareciese.
Él pasó la mano por los cabellos. Algo que hacía mucho, además, lo que en vez de arreglar, parecía dar un aire todavía más desordenado a los hilos. Pero él parecía no importarse.
Catherine pidió que empezásemos.
Fue fácil. Fingir que era Bella y olvidar el resto.
Era como ser otra persona.
Yo estiré la mano y toqué su rostro. Para Bella, aquel sería un rostro frío como hielo y no calentito y coloreado como el de Robert. Pensar en esto me dejó con ganas de reír, pero me controlé. Él pareció percibir lo que estaba pensando pues sus ojos quedaron risueños.
Como si compartiésemos un secreto. Y por un momento yo quise que él fuese Edward. Que consiguiese el papel.
Cerré los ojos, siendo Bella. Y entré tanto en la escena que me asusté cuando Catherine suspiró
-Muy bueno. Esta óptimo

Abrí los ojos y Rob estaba mirando para mí, con aquella sonrisa de lado “como Edward Cullen”
Ok, él podía salir del personaje ahora.
-Creí que tuviese durmiendo – comentó
Yo me moví. Santo Dios, cuando fue que yo me enredé con él de aquella manera?
Todo bien, formaba parte de la escena, pero sinceramente no me recordaba de haber llegado hasta allí.
Me desvencijé rápido, más sin gracia que debería.
Al final: aquello era sólo un test!
Y yo intuía, de alguna manera extraña y chistosa, que había sido muy bueno.
-quieren ver? - Catherine preguntó y yo me levanté, seguida por Robert atrás de la cámara
Yo fruncí los ojos. Oh Oh
Aquella era ¿yo?
Claro, no era yo, era Bella, me dije a mí misma.
Era Bella y no yo que miraba para Robert como si él fuese el último hombre sobre la tierra. O la última galleta del paquete.
Ciertamente que él me miraba de la misma manera. O miraba Bella, corregí.
Realmente, era muy bueno
Yo casi podía ver el prado a la vuelta, el sonido del bosque, el viento en mi cabello
y más. Yo casi podía sentir el aliento frío de Edward en mi piel. No que el aliento de Robert fuese frío, todo lo contrario. En este exacto momento él se inclinaba sobre mí, para ver la escena en el monitor y respiraba arriba de mí, el aliento caliente en mi cuello.
Me moví, para el lado, sintiendome incomodada. Incomodada quizás no fuese la palabra cierta. Pero de momento era la única que yo estaba preparada para usar.
-Estuvo muy bien Rob – Catherine habló
-Sí, fue óptimo. No crees? - él preguntó mirando para mí
-Sí, bueno
Ellos me miraron como si esperasen algo más elocuente. Mi celular sonó salvandome
Hello, yo tenía 17 años.
bueno era una palabra bien elocuente para mí

Él se fue bien rápido
Me mandó un adiós de lejos mientras y todavía estaba en el teléfono.
Desconecté rápido, queriendo despedirme de manera adecuada, para que no pareciese que yo era una adolescente beep.
Pero él ya había ido.
-Entonces quien es el próximo de la lista? - pregunté
Catherine sonrió
-No necesita de próximo. Encontramos nuestro Edward Cullen



Capítulo 2: LA PRIMERA NOCHE


Oregón no era Washington. Y mucho menos Portland era Forks
Como yo no tenía ojos castaños y sí verdes.
Pero como todo era fantasía, Portland se transformó en Forks y mis ojos en castaños con el apoyo de lentillas.
Era como tener alguien poniendo el dedo en su ojo constantemente. Guiñaba hecho una tonta, cuando lo vi por segunda vez;
El cabello parecía peor que antes y él estaba retrasado. En aquel día tendríamos que hacer test de ropa, cabello, maquillaje, estas cosas que nos hacen pasar de simple mortales a vampiros ultra sexys. No que yo fuese a transformarme en una vampira sexy. No, yo continuaría la pobre mortal común.
-Hola – él sonrió
-Hola.
Él se aproximó el bastante para examinar mis ojos, con una mirada indagadora
-¿Dónde están sus ojos verdes?
-Bella tiene ojos castaños
-oh, es cierto.
-Usted no leyó el libro?
-claro que leí. Para tu conocimiento estoy aquí hace más de un mes
-haciendo ¿qué?
-Conociendo el área. Pero es malo quedar solo. Creo que ya conozco todos los bares de la región.
Yo levanté la ceja
-Conocer la región para ti quiere decir todos los bares?
Él solto una carcajada
-Algo así
-Algo así - yo repetí. Guiñando una vez más
Tendría que acostumbrarme a estos lentes idiotas.
-Que vas a hacer hoy en la noche?
Yo me volví hacia él. Guiñando, pero de esta vez de sorpresa y no por el material gelatinoso dentro de mi ojo
-Como? - que casi chillé
-Pensé en leernos el script. Ensayar – él continuó
-Oh... Esto
Y lo que yo esperaba? Que él fuese a invitarme para salir? No que yo quisiera salir con él, entiendan bien.
Yo tenía novio.
Pero que una chica puede pensar cuando un chico pregunta “que vas a hacer hoy en la noche?; era cuestión retórica.
-Todo bien para mí – me vi respondiendo todavía medio atrapajada.
-en mi casa o en la suya?
Ok, esta vez él estaba riendo. Claramente haciendo bromita de doble sentido.
Como si yo necesitase de aquello para quedar roja.
Yo di una risita “ok, entendí el chiste, graciosillo” y desvié el rostro para el espejo, para ver lo que la peluquera estaba haciendo.
-en la mía – respondí en mi tono más casual – o donde quiera. No me importa;
-puede ser en la suya. En mi casa es imposible.
Yo le mire.

-está seguro que no estorbaré su vía crucis por los bares?
Él sonrió. Tenía siempre que vivir sonriendo?
-yo ya le dije. Yo conozco todos de la región. Quizás te lleve a algún un día de estos.
Yo le mire
-yo tengo 17
-y qué?
-y qué que usted puede ser preso por corrupción de menores
-yo no sería un actor sin al menos una foto en el cárcel.
-todo es chiste para usted?
-no todo
Él se viró volviendo a cantar, encendió un cigarrillo y yo desvié la mirada, guiñando
Malditas lentes.

Yo ya había leído el script. Pero ahora era diferente.
Nos sentamos en el comedor cada uno con uno montón de hojas de papel en frente.
Él fumaba un cigarrillo.
Ya había percibido que él fumaba hecho una chimenea.
Pero quien no fumaba hoy en día?
Él tamborileó los dedos en la mesa, mientras leía.
Intenté leer también, pero estaba ridículamente distraída.
Me moví en la silla varias veces, intentando encontrar una posición
Él levantó la cabeza y me miró interrogativamente
-Algún problema? Pareces ansiosa
-nada. Sólo distraída
Oh, Dios, él debería creerme una amadora.
Rob extendió la mano con el cigarrillo
-No, gracias - recusé
Él rió
-olvidé que puedo ser preso por esto
Yo reí también
-algo así
-quiere hacer otra cosa? Creo que esto no va a rendir hoy
-hacer ¿qué? - intenté no imprimir desconfianza en mi voz. Desconfianza del ¿qué?
Él dio de hombros
-Podemos dar una vuelta. Coje su chaqueta
-pero...
-esta frío, Kristen.
-Creí que íbamos a ensayar.
-Podemos ensayar mañana
-Ok
Yo fui a buscar mi chaqueta y cuando pasé delante a un espejo aproveché para pasar las manos por mis cabellos despeinados.
No es por qué Rob parecía ni fijarse en el desorden de los suyos que yo tenía que seguirlo. Seguro las personas lo creerían encantador por esto. Pero si yo anduviese así en la calle iban a llamarme tonta.

La noche estaba fría y mi blusa era ridículamente fina para aquella temperatura.
-Creí que fuese por una blusa.
-No tengo frío – respondí con poco caso – a dónde vamos? – pregunté reparando que él ahora vestía una gorra extraña en el cabello.
-A conocer la ciudad
Yo reviré los ojos mientras él llamaba un taxi
-A esta hora? No crees que este un poco tarde no?
Él sonrió, abriendo la puerta del coche para que ella entrase
-tarde es relativo.
Yo resolví no discutir
-ok, debería imaginar que conocer la ciudad para usted quería decir conocer un bar.
Yo miré el ambiente underground a mi vuelta. Porque aquello no me sorprendía?
Una camarera se aproximó. En la luz difusa del lugar, ciertamente ella no nos reconocía. No que fuéramos, así tan famosos. Pero las personas a veces me reconocían. Y Pattinson había hecho Harry Potter. Era alguna cosa. Definitivamente.
Pero yo quedé bastante satisfecha, dada las circunstancias, de salir incólume.
Él pidió dos bebidas
-ok, quizás ellos pidan mi identidad y ahí seremos presos – yo completé
-usted quedaría bien en una foto de delegación
Él juntó los dedos, como si encuadrase mi rostro en una cámara y yo hice una mueca
-perfecto.
-es serio, Pattinson, estamos bien lejos de Hollywood.
-Nadie sabe quien usted es aquí
-De momento...
Él rió y se sacó la gorra negra, los cabellos color de arena surgieron revueltos y yo tuve una extraña gana de levantar las manos y pasar los dedos por los hilos revueltos
Pero no tuve tiempo de hacer algo tan sin noción, pues él puso la gorra en mi cabeza

-listo, estás disfrazada
Yo hice una mueca. Debería estar ridícula vistiendo aquello.
-Quizás quede mejor ahora en la foto de delegación. - ironicé
-Puede ser.
La camarera se aproximó poniendo las bebidas sobre la mesa. Ella se fijó en Rob por un momento con el ceño fruncido
-Usted no es...?
-No.
Ella sacudió la cabeza, roja
-Ok
La muchacha se alejó y yo reí
-Esto fue grosero.
-Creí que no quisiese ser reconocida
-Estamos hablando de ti
Él pasó la mano por los cabellos, una risita en el rincón de los labios, me mirando en los ojos
Y en mi mente me vino un pasaje de la saga que yo había devorado en las últimas semanas, no sé bien ahora de cuál libro
“Mirar dentro de sus ojos siempre me hacía sentirme extraordinaria - como si mis huesos estuviesen como esponja. Yo también quedaba con la cabeza medio leve, pero eso podía ser porque yo olvidaba de respirar”
Fue exactamente así que me sentí en aquel momento. Yo olvidé de respirar.
Y mira que ni había ingerido un sorbo de la bebida que estaba en frente mio.
Recuerdo que cuando leí esa frase tuve ganas de reír, intentando imaginar alguien que sentía los huesos como esponja. Era imposible para mí entender. Pero en aquel momento yo entendía. Porque mis huesos estaban como esponja.
-Alguna cosa más? - el sonido vocal de la camarera que retornará, ciertamente esperando alguna atención más, me sacó del trance en que me encontraba y yo desvié la mirada. Intentando respirar, antes que él percibiese mi disparate momentáneo.
-No, gracias – él habló sonriendo para la muchacha.
Ella también sonrió, como si hubiese ganado en la lotería, antes de componerse y alejarse. Pobre mujer. Una más deslumbrada.
Te lo juro. Yo tuve pena de ella
-No vas a beber? - él preguntó
Yo no bebía. Mucho. Claro que viviendo en Hollywood mi vida toda, yo ya había ingerido bebidas alcohólicas. En algunas fiestas que había frecuentado, algunas veces tenía hasta más que esto disponible.
Pero yo no salía mucho. No era ni un poco Lindsay Lohan. En la verdad yo era bien tímida para una persona que estaba delante a las cámaras desde niña.
Pero por algún motivo que huía mi comprensión yo tenía ganas de ser un poquito loca esta noche.
Sólo un poquito, dije a mí misma, mientras cogía el vaso
No era malo. Y ni era tan fuerte.
Él rió de aquella manera burlona
-Pareces veterana ya eh? Todo esta historia de “Rob yo tengo 17 años” - él imitó mi voz y yo reí
-Yo no dije que nunca había bebido
-bueno... . Al menos no tendré que cargarte
No. Yo no quería ni pensarlo en una posibilidad de esa, pero mi mente, que parecía estar fuera del control en aquella noche, ya comenzó a formar imágenes de Rob cargandome...
Basta, Kristen – yo me recriminé. Si continuase en aquel ritmo dentro de poco estaría peor que la Bella, Ridículo.
Sí, era esto. Había pasado demasiado tiempo leyendo Twilight, y aquello ya estaba me afectando.
Estaba tan distraída que casi di un salto al sentir los dedos de él tocando mi frente
-porque tan seria? – él indagó en una imitación perfecta del curinga de Batman, los dedos tocando el vinculo en mi frente.
Yo alejé la mano de él, pero estaba riendo.
Cierto, yo ya estaba riendo como tonta y ni estaba borracha. Muy, muy prometedor.
-Nada...
El iba a insistir. Lo supe por su cara.
Pero fui salvada por la voz en el escenario que anunciaban una banda de rock
-estos tipos son buenos – Rob comentó
-los conoces?
-ya los vi tocando aquí
-Tienes una banda también?
Él asintió
-Algo así, pero no es nada profesional. Tocamos por hobby.
Ok, era muy graciosa la manera que él se quedaba para hablar de sí mismo
Algo casual, algo como si no se llevase muy en serio. Los dedos pasando por los cabellos revueltos, la risa de lado.
Yo podía descansar mi mentón entre las manos y quedar oyendo hablar de él, sólo mirando, por un largo tiempo y nunca cansarme.
La banda comenzó a tocar y él desvió la atención para el escenario. Y yo hice exactamente esto: descansé el rostro entre las manos y quedé mirando para él, mientras lo oía acompañar la canción.
Como sería él tocando? Yo quedé curiosa de golpe
-Y que tocas? - indagué por encima del sonido de la canción
-¿Qué?
Él se inclinó para más cerca para oírme
Y de una forma inesperada, yo me vi levantando la mano y tocando los hilos revueltos de sus cabellos, como si fuese inevitable. Casi como una compulsión.
-Que es lo que tocas - repetí más alto, los dedos jugueteando entre los hilos
Y entonces yo desperté.
Que es lo que estaba haciendo?
Horrorizada, yo arrastré la mano rápido, cogiendo el vaso y llevando la boca y evitando mirar hacia él.
-guitarra y piano – él respondió casualmente

Me arriesgué a mirarlo de reojo. Él parecía no haber notado mi acto impensado, continuaba con los ojos fijos en la banda.
Yo busqué hacer lo mismo esta vez. Fijarme en la canción ayudaba a distraerme.
Ayudó. La banda era realmente buena.
Ellos podían haber estado tocando por minutos o por horas, no sabría decirlo. Pero allá por las tantas, ellos se despidieron del escenario. Yo miré alrededor y percibí que el bar estaba casi vacío. Así como mi vaso.
Oops.
-Vamos? - Rob preguntó
-Sí, ya debe ser bien tarde – yo gemí mirando el reloj en mi pulso y constatando que era realmente muy tarde. Y mañana tenía trabajo duro.
Me levanté, sinceramente con miedo de estar tambaleante. Sería vergonzoso. No estaba acostumbrada a beber.
Pero yo estaba bien. Perfectamente.
Tener que ser cargada hasta casa no sería nada bueno; sería humillante en verdad.
Salimos a la noche oscura y yo estremecí de frío. Boba! Debería tener traído una chaqueta.
Pero cuando salimos yo no tenía noción que volveríamos tan tarde.
-Yo te dije que estaba frío – él habló risueño, sacándose su chaqueta
-No, no! No es necesario – yo intenté hablar al ver su intención
-No quiero que mueras congelada. Vamos, pontela
Pero yo me rehusé terminantemente.
-Yo no voy a usar tu chaqueta para que tu te quedes con frío
-Kristen...
-es serio. Ni intentes insistir

Se encogió de hombros
-Estas loca – habló bajito como que para sí mismo y llamó un taxi
Yo entré en el coche rápido antes de congelarme de verdad.
Desgraciadamente, el taxi no tenía calefacción y yo pasé las manos por los brazos erizados de frío.
Debería haber aceptado la chaqueta de Robert... demasiado tarde
Oí una risa baja a mi lado y me giré para él irritada
-Ni me venga con aquella frase “ yo te lo dije” por favor! - pedí
Él rió todavía más
-yo no iba a hablar de eso.
-Sé...
De golpe, él extendió el brazo y sin que yo tuviese oportunidad de escapar me arrastró para sí.
Y yo me vi apoyada en él, que arrastró la chaqueta negra lo suficiente para que me cubriese también
-mucho mejor así – él habló contra mis cabellos y yo cerré los ojos,
Mortificada. Petrificada.
Debería haber aceptado la chaqueta cuando había tenido oportunidad. Antes que... antes que...
Como es que de una hora para otra él hacía aquello? Sin por lo menos avisarme?
Ok, para ser sincera, el frío estaba pasando, bien rápido por cierto.
Y mis dientes ya no golpeaban.
No era el fin del mundo, justifiqué a mí misma. Estaba siendo ridícula.
Él no hacía ningún movimiento sospechoso. Sólo me aseguraba contra sí. Súper normal.
Rob sólo fue bueno en no dejar que me congelase por ser terca.
Entonces yo relajé de encuentro a él. Mi cabeza daba vueltas. A causa de la bebida? Ciertamente.
Me apoye en su hombro, cerrando los ojos, mis brazos subieron como si tuviesen propia voluntad para descansar en su pecho. Súper normal. Menos mal que Rob no era Edward, pensé no contiendo la risa.
-De que te ríes? - él indagó
-Si tu fueses Edward, yo estaría congelada.
Él rió también, sacudiendo su pecho levemente.
-Que suerte la suya. - él habló sofocado y yo tuve la nítida impresión que sus labios estaban en mis cabellos.
Pero en este momento el coche paró y el conductor se viró
-llegamos!
Yo me desvencijé de él, que todavía continuaría hasta su casa, la pocas cuadras de la mía
-no ensayamos – yo recordé de golpe sintiéndome culpable
él sonrió
-tendremos otras noches
-esta no fue una noche productiva. Definitivamente – yo hablé saliendo del coche y cerrando la puerta
-depende de el punto de vista –lo oí decir antes de que el coche partiera
Yo miré el coche alejandose sintiendo el frío congelante, ahora que no tenía más Rob para calentarme.

6 comentarios:

  1. aaahhh... me encanta!!!!! nos hace soñar maaas!!! una genio la q escribio!!!

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  2. pero ésto quien lo ha escrito?? cuantos capitulos habra?? esta basado en la novela de Virgilio o no? explicadmelo por favooor, me he perdido! jeje

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  3. El comienzo de una GRAN HISTORIA ... lo maximoooo !!!

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  4. haaaaaaaaaaaaaa. q buena la historia espero la continues...............

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  5. esto lo escribio un fans desde la perspectiva de kristen no es real es ficticio.. pero lleva el toque de meyer.. te recomiendo que uses tu propia forma de escribir..

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  6. Debo confesar que ya había leído esta historia hace 3 años (2009), aquí mismo, en este blog & LA AMÉ!!!... TANTO, que ahora la estoy leyendo por 5ta vez & hasta la imprimí, para leerla cuando quiera; como los libros de la saga :)

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